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ClínicaMicrobiología14 de oct de 2026

Zoonosis de los murciélagos: qué hay que saber del ébola, el Nipah, la rabia y la histoplasmosis

Una revisión clínica en The BMJ repasa seis virus y un hongo que llegan al ser humano desde los murciélagos: cómo se contagian, por qué matan tanto y qué funciona para prevenirlos. El tratamiento sigue siendo sobre todo de soporte, con pocas excepciones.

Qué se hizo

Un equipo de la Universidad de Adelaida (Australia) publicó en la revista BMJ (British Medical Journal, una de las grandes revistas médicas generales) una revisión clínica sobre las zoonosis (infecciones que pasan de animales vertebrados a las personas) que tienen al murciélago como origen. No es un ensayo ni aporta datos nuevos de pacientes: reúne lo que se sabe de seis virus y un hongo —cómo llegan al ser humano, qué daño hacen, cómo se previenen y cómo se tratan— y lo pone en el marco del cambio climático y la pérdida de biodiversidad, que los autores señalan como motores de las enfermedades infecciosas emergentes.

El murciélago funciona como reservorio (especie en la que el microbio vive y se mantiene durante años, casi siempre sin enfermarla, y desde la que salta a otras). El paso al ser humano se llama salto zoonótico (momento en que un microbio que circula en un animal logra infectar a una persona; necesita contacto, dosis suficiente y que el microbio pueda entrar en células humanas) (en inglés, spillover).

Qué encontraron

  • La vía de contagio cambia según el microbio, pero casi siempre pasa por el contacto con fluidos o excretas de un murciélago, de otro animal infectado o de una persona enferma.
  • Son enfermedades con mortalidad alta, y quien sobrevive puede quedar con secuelas largas, entre ellas síntomas neurológicos y neuropsiquiátricos.
  • La prevención tiene varias capas: cuidar los ecosistemas, reducir el contacto de personas y animales domésticos con murciélagos, aislar a los infectados para cortar la cadena entre humanos y vacunar a personas y animales donde exista vacuna.
  • El pilar del tratamiento sigue siendo el soporte: líquidos, oxígeno, control de complicaciones. Solo algunas de estas infecciones tienen ya fármacos específicos; la histoplasmosis es una de ellas, con antifúngicos.
GrupoEjemplosPuerta de entrada habitual
FilovirusÉbola, MarburgoFluidos de animal o persona infectada
HenipavirusNipah, HendraAnimal intermedio o alimento contaminado
LisavirusRabia, lisavirus australianoMordedura o arañazo
HongoHistoplasmaInhalar esporas del guano

Cómo se compara con lo que ya se sabía

En el ébola, la medicina ya pasó del soporte puro a herramientas con evidencia sólida. En un ensayo con anillos de vacunación en Guinea, nadie de los contactos vacunados de inmediato desarrolló la enfermedad a partir del décimo día, frente a 16 casos entre los contactos de vacunación diferida (eficacia estimada del 100 %, con un intervalo de confianza amplio, de 68,9 % a 100 %). Esa vacuna protege contra la especie Zaire del virus, no contra todas.

En el tratamiento, el ensayo PALM (siglas en suajili de «juntos salvemos vidas», ensayo clínico aleatorizado de tratamientos contra el ébola), hecho en la República Democrática del Congo con 681 pacientes, comparó cuatro terapias. A los 28 días murió el 35,1 % con el anticuerpo monoclonal único MAb114 frente al 49,7 % con ZMapp, y el 33,5 % con un cóctel de tres anticuerpos frente al 51,3 % con ZMapp. Llegar pronto al hospital y tener menos carga viral (cantidad de virus por mililitro de sangre; cuanto más alta, más se replica el virus y peor suele ir el paciente) se asoció a sobrevivir.

Qué significa y qué no

Los murciélagos no son el problema: el riesgo crece cuando se destruye su hábitat y aumenta el contacto con personas y animales domésticos. Por eso la revisión pone la prevención ecológica al mismo nivel que la vacuna y el aislamiento.

Lo que no es: no hay aquí un ensayo nuevo ni cifras propias. Es una síntesis narrativa escrita desde Australia, con peso en patógenos de esa región como Hendra y el lisavirus australiano. Para Latinoamérica, lo más cercano de la lista son la rabia transmitida por murciélagos y la histoplasmosis, que aparece en quienes entran a cuevas o limpian lugares con guano. Los autores proponen que, con el cambio climático, hará falta mejorar la prevención y el manejo de estas infecciones; es una advertencia razonada, no una predicción medida.

Fuentes del contexto

  • Henao-Restrepo AM, Camacho A, Longini IM, et al. Efficacy and effectiveness of an rVSV-vectored vaccine in preventing Ebola virus disease: final results from the Guinea ring vaccination, open-label, cluster-randomised trial (Ebola Ça Suffit!). Lancet. 2017;389(10068):505-518. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28017403/
  • Mulangu S, Dodd LE, Davey RT Jr, et al. A Randomized, Controlled Trial of Ebola Virus Disease Therapeutics. N Engl J Med. 2019;381(24):2293-2303. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31774950/

La fuente

PubMed · NEJM, Lancet, JAMA, BMJ

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Esta nota se redactó con ayuda de inteligencia artificial a partir de la fuente, y se revisó antes de publicarla.