InvestigaciónPsicología médica12 de oct de 2026
Uso problemático del móvil en universitarios: el miedo a perderse algo y el poco autocontrol pesan más que la personalidad
Una encuesta a estudiantes universitarios húngaros de 18 a 35 años encontró que el miedo a perderse algo (FoMO) y un autocontrol bajo se asocian al uso problemático del teléfono, y que explican por completo su relación con el neuroticismo. Cerca de un tercio usaba el teléfono de forma intensa, y quienes formaban el grupo de riesgo de uso problemático dormían peor.
Qué se hizo
Un equipo de la Universidad Semmelweis, en Budapest (Hungría), hizo una encuesta a estudiantes universitarios de 18 a 35 años. El trabajo es un estudio transversal (estudio que mide todo en un solo momento, como una foto: puede ver qué va junto, pero no qué vino antes ni qué causó qué). El resumen publicado no da el número de participantes, así que aquí no se cita.
Se les preguntó cuánto tiempo pasan con el teléfono y, sobre todo, para qué lo usan. Además, respondieron cuestionarios sobre:
- el uso problemático del smartphone (uso que se parece a una adicción: pérdida de control, malestar al no tener el teléfono y problemas en el estudio, el sueño o las relaciones);
- el neuroticismo (rasgo de personalidad que lleva a sentir con más facilidad e intensidad emociones negativas como la ansiedad, la preocupación o la tristeza);
- el FoMO (*fear of missing out*, el miedo a perderse algo: la inquietud de que los demás estén viviendo algo valioso sin ti, que empuja a revisar las redes una y otra vez);
- el autocontrol, es decir, la capacidad de frenar un impulso para cumplir un objetivo;
- los dos sistemas de motivación que describe la psicología: el BIS (sistema de inhibición conductual: el «freno» que se activa ante la amenaza o el castigo posible y hace a la persona más cauta) y el BAS (sistema de activación conductual: el «acelerador» que empuja hacia la recompensa; incluye la búsqueda de diversión y el impulso por conseguir lo que se desea);
- la calidad del sueño.
Qué encontraron
Los participantes se repartieron en tres perfiles de uso:
- Alrededor de un tercio cayó en el perfil de uso intenso, con más tiempo de pantalla y más uso problemático que los otros dos grupos.
- Tres factores se asociaron al uso problemático: el FoMO (β = 0,353), un autocontrol más bajo (β = −0,260) y el neuroticismo (β = 0,180). El coeficiente β (número que indica cuánto y en qué sentido se mueve una variable cuando otra cambia, teniendo en cuenta las demás del modelo: positivo, van juntas; negativo, una sube cuando la otra baja) del FoMO fue el más alto.
- El análisis de mediación (técnica estadística que comprueba si la relación entre A y C pasa a través de un tercer factor B: si al tener en cuenta B la relación directa desaparece, se dice que la mediación es completa) mostró que la relación entre neuroticismo y uso problemático pasaba por completo a través del FoMO y del autocontrol, en paralelo. Dicho de otro modo: el rasgo de personalidad, por sí solo, no se asoció al uso problemático una vez que se tenían en cuenta esas dos piezas.
- El grupo de riesgo tenía más neuroticismo, más FoMO y más impulso por conseguir lo que desea, menos autocontrol, un «freno» más débil y menos búsqueda de diversión, y dormía peor.
Cómo se compara con lo que ya se sabía
Que el FoMO y el bajo autocontrol acompañan al uso problemático del teléfono ya se había descrito en otros trabajos. Lo que añade este trabajo es una idea práctica: no es la personalidad lo que más pesa, sino dos piezas que se pueden entrenar, el autocontrol y el miedo a perderse algo. Además, insiste en que para qué se usa el teléfono importa tanto como cuántas horas.
Qué significa y qué no
- Es una encuesta en un solo momento: muestra asociaciones, no causas. No permite saber si el FoMO lleva al uso problemático o si es al revés.
- Todo es autoinformado: nadie midió de forma objetiva las horas de pantalla, la memoria ni el sueño.
- La muestra son universitarios húngaros jóvenes; no se puede trasladar sin más a adolescentes, a adultos mayores ni a otros países.
- El artículo original se publicó en septiembre de 2025; la nota de prensa que lo difunde ahora es posterior.
La fuente
ScienceDaily
Leer el original ↗Esta nota se redactó con ayuda de inteligencia artificial a partir de la fuente, y se revisó antes de publicarla.