ClínicaGinecología y obstetricia06 de oct de 2026
Sofocos de la menopausia: el Colegio Estadounidense de Médicos pone las hormonas en primera línea
Una nueva guía del Colegio Estadounidense de Médicos recomienda el estrógeno, con progestágeno si hay útero, como primer tratamiento de los sofocos. Si no se puede usar, la siguiente opción es venlafaxina o desvenlafaxina; los antidepresivos de la familia de la fluoxetina, la gabapentina y los nuevos bloqueadores de la neuroquinina quedan en tercer lugar.
Qué se publicó
El ACP (Colegio Estadounidense de Médicos, la sociedad de los internistas de EE. UU.) publicó en Annals of Internal Medicine una guía sobre los fármacos para los sofocos y los sudores nocturnos de la menopausia, junto con una versión visual de una página pensada para la consulta. Va dirigida a internistas y médicos de atención primaria que atienden a mujeres en perimenopausia o posmenopausia que piden tratamiento.
Las recomendaciones se construyeron con el método GRADE (sistema que califica cuánta confianza merece la evidencia (alta, moderada, baja o muy baja) y, con eso, si una recomendación es fuerte o condicional), a partir de una revisión sistemática con metaanálisis de 90 ensayos aleatorizados de al menos 8 semanas, que también miró los daños, las preferencias de las pacientes y el costo.
Por qué dan sofocos
Los sofocos son síntomas vasomotores (oleadas de calor, enrojecimiento y sudor que aparecen cuando el cerebro cree, por error, que el cuerpo está demasiado caliente y abre los vasos de la piel y activa el sudor para enfriarlo). Afectan a la mayoría de las mujeres durante la transición y pueden durar años después de la última regla.
El origen está en el hipotálamo. Hay un grupo de neuronas, las neuronas KNDy (neuronas del núcleo infundibular que producen kisspeptina, neuroquinina B y dinorfina; los estrógenos las mantienen frenadas), que se conectan con el centro de la temperatura. Cuando caen los estrógenos, esas neuronas se desinhiben y liberan más neuroquinina B, que actúa sobre el receptor NK3 (receptor de neuroquinina 3; al activarse en el centro térmico, estrecha el margen de temperatura que el cuerpo tolera, de modo que un aumento mínimo dispara la respuesta de enfriamiento). Así se entiende por qué funcionan los fármacos: el estrógeno devuelve el freno, y los antagonistas del receptor NK3 bloquean la señal al final de la cadena.
Qué recomienda la guía
La guía ordena los tratamientos en tres escalones:
En qué se apoya
La revisión que sustenta la guía comparó cada familia de fármacos con placebo:
| Fármaco | Menos sofocos | Sofocos menos intensos | Mejor calidad de vida | Mejor sueño |
|---|---|---|---|---|
| Estrógenos (con o sin progestágeno) | Sí | Sí | Sí | — |
| Venlafaxina, desvenlafaxina | Sí | No demostrado | Sí | Sí |
| Escitalopram, paroxetina | Sí | No demostrado | Sí | Sí |
| Fezolinetant, elinzanetant | Sí | No demostrado | Sí | Sí |
| Gabapentina | Sí | No demostrado | — | Sí |
- Solo los estrógenos redujeron a la vez cuántos sofocos hay y cuán fuertes son. Su eficacia dependió de la dosis, no de la vía (oral o transdérmica).
- La oxibutinina y la combinación de estrógeno conjugado con bazedoxifeno también funcionaron frente a placebo, aunque la guía no las coloca en los escalones.
- En costo, los estrógenos resultaron de alto valor económico (con certeza alta), mientras que el fezolinetant salió de bajo valor (certeza moderada): funciona, pero es caro para lo que aporta.
- Se notificaron pocos efectos adversos graves.
Qué significa y qué no
Para una mujer con sofocos que quiere tratarse y no tiene contraindicaciones, el estrógeno es la primera opción, no la última. La guía ayuda a dejar atrás el miedo que dejaron los estudios de terapia hormonal de comienzos de siglo, que llevaron a muchos médicos a evitarla incluso cuando estaba indicada.
Pero tiene límites claros. La mayoría de los ensayos fueron cortos y no estaban diseñados para medir daños graves ni a largo plazo; los estudios observacionales, que sí miran esos riesgos (cáncer de mama, trombosis, ictus), quedaron fuera de la revisión. La certeza de la evidencia fue baja o moderada en casi todas las comparaciones, y hay muy pocos ensayos que comparen un fármaco activo con otro. Las contraindicaciones de siempre a la terapia hormonal siguen valiendo: la guía no las borra, por eso existe la segunda línea.
Fuentes del contexto
- Diem S, Landsteiner A, Langsetmo L, et al. Pharmacologic treatments for female menopausal vasomotor symptoms: a systematic review and meta-analysis for the American College of Physicians. Ann Intern Med. 2026 oct 6. https://doi.org/10.7326/ANNALS-26-00943
- Qaseem A, Mackey K, Yost J, et al. Pharmacologic treatments for females with menopausal vasomotor symptoms: a clinical guideline from the American College of Physicians. Ann Intern Med. 2026 oct 6. https://doi.org/10.7326/ANNALS-26-01205
La fuente
PubMed · guías nuevas
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