InvestigaciónMicrobiología13 de oct de 2026
Pseudomonas en un hospital chino: la resistencia no bajó tras un programa de uso de antibióticos
Un estudio retrospectivo de un solo hospital en China revisó 121 aislamientos de Pseudomonas aeruginosa entre 2023 y 2025. En el servicio de Neumología y Tuberculosis, la resistencia global fue de 74 % antes y de 83 % después de un programa de cuatro medidas, sin diferencia significativa. Tobramicina, cefepima y piperacilina-tazobactam seguían funcionando casi siempre en 2025.
Qué se hizo
Un equipo de un hospital de enfermedades infecciosas de Huai'an (China) revisó de forma retrospectiva (mirando hacia atrás, con datos ya registrados, sin asignar a nadie a un grupo) todos los aislamientos de Pseudomonas aeruginosa de 2023 a 2025, contando una sola vez cada paciente. Fueron 121 aislamientos, la gran mayoría (83,5 %) de esputo.
A comienzos de 2024, el servicio de Neumología y Tuberculosis puso en marcha un programa de optimización de antimicrobianos (conjunto de medidas para que cada antibiótico se use solo cuando hace falta, el adecuado, a la dosis y durante el tiempo justos; busca curar mejor y frenar la selección de bacterias resistentes) con cuatro patas:
- vigilancia de la resistencia con informes cada tres meses;
- prescripción según el riesgo del paciente y la sensibilidad local de las bacterias;
- toma de muestras estandarizada;
- refuerzo de las medidas de prevención y control de infecciones.
La sensibilidad se midió con un sistema automatizado, leyendo la CMI (concentración mínima inhibitoria: la menor cantidad de antibiótico que frena el crecimiento de la bacteria en el laboratorio) según los puntos de corte del CLSI (Clinical and Laboratory Standards Institute, el organismo estadounidense que fija cuándo una bacteria se considera sensible o resistente).
Qué encontraron
- En el servicio intervenido, la tasa global de resistencia fue de 74,2 % en 2023, 81,6 % en 2024 y 82,9 % en 2025. No bajó tras la intervención (p ≈ 0,37: la diferencia entre años puede ser azar).
- En 2025 casi ningún aislamiento resistía a tobramicina, cefepima ni piperacilina-tazobactam.
- La resistencia a levofloxacino llegó a 15 de 41 (36,6 %).
- La resistencia a trimetoprim-sulfametoxazol se mantuvo alta todo el periodo.
| Antibiótico (2025) | Aislamientos resistentes |
|---|---|
| Tobramicina | 0 de 41 (0 %) |
| Piperacilina-tazobactam | 0 de 41 (0 %) |
| Cefepima | 1 de 41 (2,4 %) |
| Levofloxacino | 15 de 41 (36,6 %) |
Qué significa y qué no
El resultado es negativo: en este servicio, un año y medio de medidas no se asoció a menos resistencia global. A la vez, los antipseudomónicos clásicos (betalactámicos como cefepima o piperacilina-tazobactam, y aminoglucósidos como tobramicina) conservaban muy buena actividad en 2025, mientras que levofloxacino perdía terreno.
Un programa de antibióticos no se juzga en un año: la resistencia acumulada tarda en bajar, y lo que sirve en la cabecera del paciente es conocer el antibiograma local.
Las limitaciones pesan mucho:
- Es un solo centro, retrospectivo y con pocos aislamientos (unos 40 por año en el servicio intervenido), así que tenía poca capacidad para detectar un cambio real.
- No hay un grupo de comparación sin intervención, y el estudio no mide desenlaces clínicos (curación, mortalidad) ni el consumo de antibióticos.
- No queda claro con qué criterio se define la «tasa global de resistencia», y los totales por servicio y por año que da el resumen no cuadran del todo entre sí.
- Se publicó en una revista de métodos en vídeo, no en una de ensayos clínicos.
La fuente
PubMed · microbios y resistencia
Leer el original ↗Esta nota se redactó con ayuda de inteligencia artificial a partir de la fuente, y se revisó antes de publicarla.