InvestigaciónPsiquiatría07 de oct de 2026
Por qué el cannabis a veces da ansiedad: quita un freno a unas neuronas de la amígdala
En ratones, un cannabinoide sintético reduce la inhibición que frena a las neuronas de somatostatina de la amígdala central, y estas se activan más ante una amenaza. Si se silencian, el cannabinoide deja de aumentar la evitación del peligro.
Qué se hizo
Mucha gente fuma cannabis para relajarse, pero a una parte le pasa lo contrario: le da ansiedad, a veces pánico, sobre todo con dosis altas o en un ambiente que le resulta amenazante. Un equipo de la Universidad Northwestern (Chicago) buscó en ratones qué ocurre en el cerebro cuando eso pasa. El trabajo se publicó en Nature Communications el 2 de octubre de 2026.
Usaron ratones adultos de ambos sexos y un cannabinoide sintético muy potente, el CP55940, que activa los receptores CB1 (receptor de cannabinoides del cerebro; está sobre todo en la terminal del axón, y cuando se activa frena la salida de neurotransmisor hacia la neurona siguiente) y CB2. No usaron cannabis ni su principio activo, el THC (tetrahidrocannabinol, el cannabinoide de la planta que produce el efecto psicoactivo). Para crear una situación de amenaza, expusieron a los animales al olor de un depredador, y miraron el núcleo central de la amígdala, la parte del «centro del miedo» que organiza las respuestas de defensa.
Allí se fijaron en las neuronas que fabrican somatostatina. Con un microscopio en miniatura implantado sobre ese núcleo grabaron su actividad, una por una, en el animal despierto (18 ratones en estos registros). Después estudiaron en cortes de cerebro cómo cambiaban sus sinapsis.
Qué encontraron
- El cannabinoide aumentó, según la dosis, las conductas defensivas: los ratones se quedaban más tiempo paralizados y evitaban más la zona del olor.
- Las neuronas de somatostatina se volvieron más activas, sobre todo con las dosis altas, y respondían con más fuerza cuando el ratón se acercaba a investigar la amenaza.
- Cuando los autores silenciaron esas neuronas con toxina tetánica (la toxina corta la maquinaria que suelta las vesículas de neurotransmisor; la neurona sigue viva, pero ya no le habla a nadie), el cannabinoide dejó de aumentar la evitación del olor. La parálisis, en cambio, siguió subiendo: depende de otros circuitos.
| Medida | Con cannabinoide | Con las neuronas silenciadas |
|---|---|---|
| Evitar la zona del olor | Aumenta según la dosis | Ya no aumenta |
| Quedarse paralizado | Aumenta | Sigue aumentando |
| Actividad de las neuronas de somatostatina | Aumenta | No aplica |
El freno que se suelta
Dentro de la amígdala, otras neuronas vecinas mantienen a raya a las de somatostatina soltando GABA (ácido gamma-aminobutírico, el principal neurotransmisor inhibidor del cerebro: abre canales que hacen menos excitable a la neurona que lo recibe). Ese es el freno natural. El cannabinoide actúa sobre las terminales de esas neuronas vecinas y reduce la salida de GABA; sin freno, las neuronas de somatostatina se disparan más. Es una desinhibición (activar una neurona inhibiendo a la que la frena: no se la empuja, se le quita el pie del freno).
La prueba más clara: en cortes de cerebro, bloquear el receptor del GABA con un fármaco imitó el efecto del cannabinoide, y con el freno ya quitado el cannabinoide no añadía nada.
El cannabinoide no enciende el miedo: le quita el freno a unas neuronas de la amígdala, y por eso pesa más cuando ya hay amenaza.
Qué significa y qué no
- Es un estudio en ratones, con un cannabinoide sintético que activa también CB2. Los propios autores dicen que no está claro qué receptor ni qué células exactas median el efecto.
- La amígdala tiene otras poblaciones de neuronas que pueden participar, y el silenciamiento no tocó la parálisis.
- En personas, el vínculo entre cannabis y ansiedad está documentado, pero no probado como causa. En Ontario, entre más de 12 millones de personas, quienes acudieron a urgencias por consumo de cannabis tuvieron un 12,3 % de visitas a urgencias u hospitalizaciones por un trastorno de ansiedad en los tres años siguientes, frente a un 1,2 % de la población general: un riesgo unas 3,7 veces mayor tras ajustar.
Fuentes del contexto
- Myran DT, Harrison LD, Pugliese M, Tanuseputro P, Gaudreault A, Fiedorowicz JG, et al. Development of an anxiety disorder following an emergency department visit due to cannabis use: a population-based cohort study. EClinicalMedicine. 2024;69:102455. https://doi.org/10.1016/j.eclinm.2024.102455
La fuente
ScienceDaily
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