InvestigaciónHábitos saludables23 de oct de 2026
Parkinson: más horas de actividad física se asocian a un deterioro cognitivo y motor más lento
Un estudio de cohorte con 294 personas con enfermedad de Parkinson leve o moderada, seguidas hasta siete años, encontró que las más activas empeoraron más despacio en memoria y movimiento. Quienes declaraban más de 8 horas de actividad a la semana casi no perdieron puntos en la prueba cognitiva de un año a otro. Es una asociación, no una prueba de causa.
Qué se hizo
Un equipo de la Universidad de Cincinnati siguió a 294 personas con [[EP|enfermedad de Parkinson]] leve o moderada (edad media, 66 años; 33 % mujeres) que formaban parte de una cohorte de biomarcadores de esa ciudad, entre 2019 y 2025. Es un estudio de cohorte (estudio observacional que sigue a un grupo en el tiempo y mira qué les pasa según una característica, aquí la actividad física, sin asignarla al azar): los investigadores no pusieron a nadie a hacer ejercicio, solo midieron cuánto se movía cada persona.
La actividad física se recogió con una entrevista estandarizada, es decir, la contaba el propio paciente. Con ella calcularon las horas semanales de actividad, su volumen total y el tiempo de actividad vigorosa, y dividieron a los participantes en terciles (tres grupos del mismo tamaño ordenados de menos a más actividad): bajo (hasta unas 4 horas por semana), medio (de 4 a 8 horas) y alto (más de 8 horas).
Luego miraron cómo cambiaban cada año dos escalas:
- [[MoCA|Montreal Cognitive Assessment, prueba breve de memoria, atención y funciones ejecutivas que puntúa de 0 a 30; más puntos es mejor]], seguida hasta 5 años.
- La parte motora de la [[UPDRS|escala unificada de la enfermedad de Parkinson, en su versión de la Movement Disorder Society]]: el médico explora temblor, rigidez, lentitud y marcha; más puntos es peor. Se siguió hasta 7 años.
Los cálculos se ajustaron por edad, sexo, duración de la enfermedad y otras variables clínicas.
Qué encontraron
- Más actividad se asoció a un deterioro cognitivo y motor más lento, con las tres formas de medirla.
- En el tercil alto, la puntuación cognitiva casi no cambió de media de un año a otro.
| Tercil de actividad | Cambio anual en MoCA | Cambio anual en la escala motora UPDRS |
|---|---|---|
| Bajo (hasta ~4 h/semana) | -0,478 | +0,143 |
| Medio (4 a 8 h/semana) | -0,090 | -0,225 |
| Alto (más de 8 h/semana) | -0,007 | -0,783 |
Recuerda la dirección: en la MoCA restar es empeorar; en la escala motora sumar es empeorar.
- Frente al tercil bajo, el alto tuvo un deterioro cognitivo más lento (diferencia de 0,470 puntos por año; IC 95 % (intervalo de confianza del 95 %: el rango donde probablemente está el valor real) 0,203 a 0,737) y una progresión motora más lenta (-0,926 puntos por año; IC 95 % -1,835 a -0,017). Esta última diferencia queda justo en el límite de la significación (p = 0,048).
- Lo que más pesó fue la actividad reciente: siguió asociada a los dos resultados aun teniendo en cuenta la actividad de los 10 años anteriores.
- La actividad vigorosa dejó de asociarse con los resultados cuando se tuvo en cuenta el tiempo total de actividad. Los autores sugieren que cuenta más cuánto tiempo te mueves, y que sigas haciéndolo, que la intensidad.
Cómo encaja con lo que ya se sabía
No es un hallazgo aislado. Un análisis de la cohorte internacional PPMI (Parkinson's Progression Markers Initiative, un gran registro que sigue a pacientes desde el diagnóstico con exploraciones e imágenes cerebrales periódicas), publicado en agosto de 2026, también encontró que más actividad física se asociaba a una progresión motora más lenta y a una mejor conservación de la MoCA. En ese trabajo, la actividad se asoció además a una pérdida más lenta del transportador de dopamina (proteína de las neuronas dopaminérgicas que recapta la dopamina; medirla con una imagen cerebral sirve para estimar cuántas de esas neuronas quedan) en el núcleo caudado, pero ese freno no explicaba la mejor evolución clínica: los autores proponen que el beneficio va por otras vías.
Qué significa y qué no
En la enfermedad de Parkinson, moverse más se asocia a un deterioro cognitivo y motor más lento, pero este estudio no demuestra que el ejercicio sea la causa.
Las limitaciones, que los autores reconocen:
- Diseño observacional: hay asociación, no causa.
- Actividad contada por el paciente, que puede no ser exacta.
- Posible [[sesgo de selección|error que aparece cuando quienes entran o se quedan en un estudio no se parecen al conjunto de pacientes, por ejemplo porque están más sanos]]: la mayoría partía de una buena función cognitiva.
- Las diferencias son de décimas de punto por año en cada persona; sumadas a lo largo de los años pueden pesar, pero el estudio no midió desenlaces como la demencia o la discapacidad.
Para saber si el ejercicio de verdad frena el Parkinson hacen falta ECA (ensayos clínicos aleatorizados, en los que el azar decide quién hace ejercicio y quién no).
Fuentes del contexto
- Kim M, Pak K, Lee JH, Lee MJ. Physical activity promotes clinical benefits beyond dopaminergic preservation in Parkinson's disease: a longitudinal analysis of the PPMI cohort. Neurol Res Pract. 2026;8(1). doi:10.1186/s42466-026-00518-z. PMID: 42581365.
- American Academy of Neurology. Greater physical activity associated with slower progression in Parkinson's. 2026 oct 7. https://www.aan.com/PressRoom/Home/PressRelease/5370
La fuente
ScienceDaily
Leer el original ↗Esta nota se redactó con ayuda de inteligencia artificial a partir de la fuente, y se revisó antes de publicarla.