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ClínicaMedicina interna20 de oct de 2026

Osteoporosis y sarcopenia: una revisión internacional propone evaluarlas y tratarlas juntas en las personas mayores

Una revisión narrativa en el Journal of Bone and Mineral Research, con un geriatra de la Clínica Universidad de Navarra entre sus autores, repasa por qué hueso y músculo se deterioran a la vez con la edad y propone diagnosticar y tratar la osteosarcopenia de forma conjunta, con ejercicio, nutrición y fármacos.

Qué se hizo

Cuatro investigadores de Canadá, Noruega, España y Australia —entre ellos el geriatra Miguel Germán Borda, de la Clínica Universidad de Navarra, y Gustavo Duque, de la Universidad McGill— publicaron en el Journal of Bone and Mineral Research una revisión narrativa sobre la osteosarcopenia (coexistencia en la misma persona de hueso frágil (osteopenia u osteoporosis) y sarcopenia). No es un ensayo ni trae datos nuevos de pacientes: reúne lo que se sabe de mecanismos, diagnóstico y tratamiento y defiende que hueso y músculo se evalúen y se traten juntos, no en consultas separadas.

Para entenderla conviene tener claras las dos piezas:

  • La osteoporosis (pérdida de masa y de arquitectura del hueso que lo deja tan frágil que se rompe con golpes mínimos, como una caída desde la propia altura) se diagnostica sobre todo midiendo la DMO (densidad mineral ósea, la cantidad de mineral por superficie de hueso) con DXA (absorciometría dual de rayos X, una radiografía de muy baja dosis que compara cómo atraviesan el cuerpo dos haces de energía distinta).
  • La sarcopenia (pérdida de fuerza, de masa y de rendimiento del músculo esquelético que aparece con la edad o con la enfermedad) se diagnostica con fuerza (por ejemplo, la de prensión de la mano), masa muscular y pruebas de rendimiento físico, como la velocidad de la marcha.

Por qué hueso y músculo van de la mano

  • Comparten causas: la edad, la inactividad, la mala nutrición, la inflamación crónica y los cambios hormonales golpean a los dos tejidos a la vez.
  • Se hablan entre sí. El músculo libera miocinas (sustancias que el músculo segrega, sobre todo al contraerse, y que viajan por la sangre o actúan en el tejido vecino; algunas estimulan a las células que forman hueso) y el hueso libera osteocinas (sustancias que segrega el hueso, como la osteocalcina, y que actúan a distancia sobre el músculo y el metabolismo). Cuando un tejido se debilita, el otro pierde parte de esas señales.
  • El envejecimiento celular los arrastra juntos. Los autores relacionan la osteosarcopenia con las señas del envejecimiento (procesos que se deterioran en todas las células con los años: daño del ADN, mitocondrias que producen menos energía y más radicales libres, células que dejan de dividirse y alimentan la inflamación, entre otros). Los estudios genéticos de asociación en humanos y en animales señalan sobre todo a las mitocondrias, al núcleo celular y a las vías que convierten los nutrientes en tejido nuevo.

Qué riesgo tiene quien suma las dos

La revisión asocia la osteosarcopenia a más caídas, fracturas, depresión, fragilidad y muerte. El metaanálisis más amplio sobre sus consecuencias, de 2023, reunió 66 estudios con 64.404 participantes y calculó una prevalencia en torno al 18,5 %. Sus cifras de riesgo, comparando a quienes la tienen con quienes no tienen ninguna de las dos:

DesenlaceRiesgo con osteosarcopeniaEstudios de cohorte
Caídas1,54 veces3
Fracturas2,13 veces7
Muerte1,75 veces5

Es decir, alrededor de un 50 % más de caídas y algo más del doble de fracturas. Son asociaciones de estudios observacionales, con definiciones muy distintas entre sí.

Cómo se propone abordarla

  • Diagnóstico combinado: medir la densidad del hueso y la masa muscular con imagen, y sumar pruebas de fuerza y de rendimiento físico. Además, revisar la historia clínica, los fármacos y los análisis para encontrar causas tratables (por ejemplo, corticoides o déficit de vitamina D).
  • Tratamiento multimodal: ejercicio, apoyo nutricional (proteína, vitamina D y calcio) y fármacos.
  • Lo que viene: fármacos en desarrollo que actúen sobre hueso y músculo a la vez, nuevos biomarcadores a partir de análisis de muchas moléculas a la vez (multiómica) e inteligencia artificial para detectarla antes.

Qué significa y qué no

Es una revisión con una propuesta de enfoque, no una guía ni un ensayo que demuestre que tratar juntos hueso y músculo evite más fracturas. Hoy los fármacos contra la osteoporosis no han demostrado mejorar el músculo, y la sarcopenia no tiene un medicamento aprobado: el ejercicio de fuerza y una buena nutrición siguen siendo la base para las dos.

Fuentes del contexto

  • Sasako T, Borda MG, Sim M, Duque G. Osteosarcopenia revisited: from mechanisms to management. J Bone Miner Res. 2026. https://doi.org/10.1093/jbmr/zjag127
  • Chen S, Xu X, Gong H, et al. Global epidemiological features and impact of osteosarcopenia: a comprehensive meta-analysis and systematic review. J Cachexia Sarcopenia Muscle. 2024;15(1):8-20. https://doi.org/10.1002/jcsm.13392
  • Glavas C, Ryan JR, Ó Breasail M, et al. Does osteosarcopenia synergistically increase risk for incident falls and fractures? A systematic review and meta-analysis. Osteoporos Int. 2026;37(5):1087-96. https://doi.org/10.1007/s00198-026-07967-x
  • Lim DJ, Kang MK. Anti-osteoporotic pharmacotherapy and muscle outcomes in osteosarcopenia: a source-verified translational evidence map. Calcif Tissue Int. 2026;117(1). https://doi.org/10.1007/s00223-026-01608-5

La fuente

El Médico Interactivo

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Esta nota se redactó con ayuda de inteligencia artificial a partir de la fuente, y se revisó antes de publicarla.