ClínicaMedicina familiar10 de oct de 2026
Obesidad en atención primaria: piden dejar la «cultura de la báscula» y tratarla como enfermedad crónica
Desde la atención primaria se pide abandonar la consulta centrada en pesar y regañar, y seguir la obesidad del adulto a largo plazo: estilo de vida, complicaciones y fármacos individualizados, sin estigma. La propuesta encaja con la definición de obesidad clínica y preclínica de 2025 y con los ensayos que muestran que el peso vuelve al suspender los fármacos.
Qué se pide
Desde la atención primaria se insiste en cambiar la forma de tratar la obesidad en la consulta: dejar atrás la «cultura de la báscula» —pesar, regañar y pedir «comer menos y moverse más»— y manejarla como lo que es, una enfermedad crónica. La propuesta es un seguimiento a largo plazo que junte tres cosas: cambios en el estilo de vida, atención a las complicaciones asociadas y, cuando haga falta, tratamiento farmacológico individualizado, todo sin estigma.
No se pudo consultar el texto completo de la noticia original, así que aquí no se atribuyen cifras ni nombres concretos a quienes lo plantean. Lo que sí se puede hacer es contarte la evidencia que respalda ese giro.
De dónde viene: obesidad clínica y preclínica
En enero de 2025, una comisión de The Lancet Diabetes & Endocrinology con 58 expertos de varias especialidades y países, incluidas personas que viven con obesidad, propuso una nueva forma de diagnosticarla. Su documento lo respaldaron 76 organizaciones.
Lo que cambia en la práctica:
- El IMC (índice de masa corporal: el peso en kilos dividido por la talla en metros al cuadrado) queda como herramienta de cribado y de estudios poblacionales, no como medida de salud de una persona concreta.
- El exceso de grasa se confirma con al menos otra medida, como el perímetro de cintura o el cociente cintura-talla, o midiendo directamente la grasa. Con un IMC por encima de 40 se da por supuesto.
- La obesidad clínica pide tratamiento a tiempo para mejorar o revertir sus manifestaciones; la preclínica, consejo de salud y vigilancia según el riesgo.
- La comisión señala el estigma por el peso como uno de los grandes obstáculos para prevenirla y tratarla, y pide formar a los profesionales para evitarlo.
Por qué es crónica: el peso vuelve al dejar el fármaco
La razón más fuerte para hablar de enfermedad crónica es lo que pasa al suspender el tratamiento. Los fármacos actuales imitan hormonas intestinales: los agonistas del receptor de GLP-1 (péptido similar al glucagón tipo 1, una hormona del intestino; el fármaco se une a su receptor y así frena el vaciado del estómago y actúa en el cerebro para aumentar la saciedad), como la semaglutida, y la tirzepatida, que además actúa sobre el receptor de GIP (polipéptido insulinotrópico dependiente de glucosa, otra hormona intestinal que se libera al comer). Mientras se usan, bajan el apetito; cuando se retiran, el apetito vuelve.
Lo han medido ensayos que siguen a las personas después de perder peso con el fármaco: en la extensión de STEP (Semaglutide Treatment Effect in People with obesity, el programa de ensayos de la semaglutida 2,4 mg semanal) 1 se suspendió el tratamiento a todos y se siguió un año más; en SURMOUNT (el programa de ensayos de la tirzepatida en obesidad)-4, a la mitad se le cambió el fármaco por placebo.
| Estudio | Qué pasó al suspender |
|---|---|
| Semaglutida, extensión del ensayo STEP 1 (327 personas) | A un año de dejarla, recuperaron cerca de dos tercios del peso perdido |
| Tirzepatida, ensayo SURMOUNT-4 (670 personas) | En 52 semanas, +14,0 % de peso con placebo frente a −5,5 % si seguían con el fármaco |
| Metaanálisis de 37 estudios (9341 personas) | 0,4 kg al mes de recuperación media; mejoras cardiometabólicas de vuelta al inicio en unos 1,4 años |
En el ensayo de la tirzepatida, el 89,5 % de quienes siguieron con el fármaco mantuvo al menos el 80 % del peso perdido, frente al 16,6 % de quienes pasaron a placebo. El metaanálisis añade un matiz: el peso volvió más rápido tras dejar el fármaco que tras dejar un programa de cambio de conducta, con independencia de cuánto se había perdido.
Qué significa y qué no
La obesidad se diagnostica por lo que el exceso de grasa le hace al cuerpo, no solo por la báscula, y se trata y se sigue durante años, como la hipertensión o la diabetes.
- Que sea crónica no quiere decir que todo el mundo necesite fármacos de por vida: la indicación se decide según la obesidad sea clínica o preclínica, las complicaciones y lo que la persona quiera.
- Los ensayos de suspensión los financió la industria y siguen a las personas uno o dos años; falta saber qué pasa a más largo plazo y con estrategias de retirada progresiva.
- Los criterios de obesidad clínica son una propuesta de consenso, no una norma de ningún país. Su aplicación en atención primaria todavía se está probando.
Fuentes del contexto
- Rubino F, Cummings DE, Eckel RH, et al. Definition and diagnostic criteria of clinical obesity. Lancet Diabetes Endocrinol. 2025;13(3):221-62. https://doi.org/10.1016/S2213-8587(24)00316-4
- Cremona S, Cohen RV, Pattou F, et al. New obesity definition and clinical obesity prevalence for global metabolic bariatric surgery. JAMA Netw Open. 2026;9(8):e2628395. https://doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2026.28395
- Wilding JPH, Batterham RL, Davies M, et al. Weight regain and cardiometabolic effects after withdrawal of semaglutide: the STEP 1 trial extension. Diabetes Obes Metab. 2022;24(8):1553-64. https://doi.org/10.1111/dom.14725
- Aronne LJ, Sattar N, Horn DB, et al. Continued treatment with tirzepatide for maintenance of weight reduction in adults with obesity: the SURMOUNT-4 randomized clinical trial. JAMA. 2024;331(1):38-48. https://doi.org/10.1001/jama.2023.24945
- West S, Scragg J, Aveyard P, et al. Weight regain after cessation of medication for weight management: systematic review and meta-analysis. BMJ. 2026;392:e085304. https://doi.org/10.1136/bmj-2025-085304
La fuente
Gaceta Médica
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