InvestigaciónPediatría28 de sept de 2026
Mecer a los prematuros: una revisión Cochrane encuentra que la evidencia no alcanza para recomendarlo ni para descartarlo
Una revisión Cochrane reunió cuatro ensayos con 196 recién nacidos prematuros que probaron estimulación vestibular con colchones oscilantes, camas de agua o mecedoras. Ningún estudio midió la discapacidad del neurodesarrollo a los 18-24 meses, el desenlace que de verdad importa, y la evidencia sobre mortalidad, hemorragia intraventricular y ganancia de peso es de certeza baja o muy baja.
Qué se hizo
El sistema vestibular, alojado en el oído interno, informa al cerebro de la posición y del movimiento del cuerpo. Dentro del útero, el feto recibe estimulación vestibular constante con cada movimiento de la madre; un prematuro ingresado, muy poca. De ahí la hipótesis de que mecerlo, balancearlo o apoyarlo sobre una superficie oscilante podría ayudar a su desarrollo, a su respiración o a que gane peso.
La revisión Cochrane buscó en las bases de datos hasta octubre de 2025 e incluyó ensayos que probaran estimulación vestibular sola, sin mezclarla con estimulación táctil, auditiva o visual. Entraron tres ECA (ensayos clínicos aleatorizados, en los que el azar decide qué recibe cada niño) y un cuasialeatorizado, con 196 recién nacidos prematuros en total. Las intervenciones fueron un colchón de aire oscilante, una cama de agua oscilante, mecer al niño y una mecedora específica. La confianza en los resultados se graduó con el sistema GRADE (el método que valora cuánta confianza merece cada resultado según el riesgo de sesgo y la precisión).
Qué encontraron
- Ningún estudio informó de discapacidad mayor del neurodesarrollo a los 18-24 meses de edad corregida: ni parálisis cerebral, ni retraso del desarrollo, ni discapacidad intelectual, ceguera o sordera. Era el desenlace crítico de la revisión.
- Mortalidad durante el ingreso: no hubo ningún fallecimiento en ninguno de los dos grupos del único estudio que lo midió (122 niños). Certeza muy baja.
- Hemorragia intraventricular: riesgo relativo de 1,33 (intervalo de confianza del 95 %: 0,38 a 4,73), un estudio, 122 niños. Certeza muy baja.
- Ganancia de peso: los tres estudios que la midieron lo hicieron de formas distintas y en momentos distintos; en conjunto sugieren poca o ninguna diferencia (169 niños). Certeza baja.
- Ningún ensayo comparó un tipo de estimulación vestibular con otro, así que no se sabe si alguna forma es mejor.
| Desenlace | Resultado | Certeza |
|---|---|---|
| Discapacidad del neurodesarrollo a 18-24 meses | No medido por ningún estudio | — |
| Muerte durante el ingreso | Sin eventos en ninguno de los grupos | Muy baja |
| Hemorragia intraventricular | Riesgo relativo 1,33 (0,38 a 4,73) | Muy baja |
| Ganancia de peso | Poca o ninguna diferencia | Baja |
Qué significa y qué no
La revisión no dice que mecer a un prematuro sea perjudicial ni que haya que dejar de hacerlo. Dice que con cuatro ensayos pequeños, medidas heterogéneas y riesgo de sesgo, no se puede afirmar nada con solidez, y que el desenlace por el que se defiende la intervención —cómo estará ese niño a los dos años— sencillamente no se ha medido. También conviene separarla del contacto piel con piel y del cuidado centrado en la familia, que tienen su propia evidencia y no se evaluaron aquí.
Una intervención amable y barata puede seguir siendo razonable en la práctica, pero mientras nadie mida el neurodesarrollo a los dos años no se puede prometer que sirva.
La fuente
Cochrane (en español)
Leer el original ↗Esta nota se redactó con ayuda de inteligencia artificial a partir de la fuente, y se revisó antes de publicarla.