InvestigaciónEpidemiología28 de oct de 2026
Lancet Countdown 2026: el calor se asoció a 710 000 muertes en 2023, el 71 % atribuidas al cambio climático
La décima edición del Lancet Countdown sobre salud y cambio climático, con 146 expertos y 54 indicadores, concluye que muchos daños crecieron más deprisa tras el Acuerdo de París. El calor se asoció a unas 710 000 muertes en 2023, récord de la serie, y la media de 2016-2023 fue de 540 800 al año, casi un 36 % más que la década anterior.
Qué se hizo
El Lancet Countdown es una colaboración internacional que, desde 2016, mide cada año cómo el cambio climático afecta a la salud mediante una batería fija de indicadores: exposición al calor, muertes atribuibles, aptitud del clima para enfermedades transmitidas por mosquitos, sequía, pérdida de horas de trabajo, financiación y respuesta política. Es una revisión de datos agregados de todo el mundo, no un ensayo ni un estudio de cohortes: la mayoría de sus cifras salen de modelos que combinan temperatura, población y riesgo.
La edición de 2026, publicada en The Lancet el 28 de octubre, es la décima. La firman 146 expertos, trabaja con la OMS y sigue 54 indicadores. Su pregunta de fondo es si los daños crecieron más deprisa en la década posterior al Acuerdo de París (2016-2025) que en la anterior (2006-2015). La respuesta es que sí, en muchos de ellos.
Qué encontraron
- Récord de muertes por calor: en 2023 el calor se asoció a unas 710 000 muertes en el mundo, la cifra más alta de la serie, y el 71 % de esa carga se atribuye al cambio climático.
- La década posterior a París fue peor: entre 2016 y 2023 la media fue de unas 540 800 muertes por calor al año, casi un 36 % más que en la década anterior. De ellas, el 68 % (unas 369 900 al año) se atribuye al calentamiento causado por la actividad humana; sumadas, son cerca de 3 millones de muertes en ocho años.
- El informe reconoce avances (inversión en energías limpias, leyes que protegen la salud), pero concluye que no compensan el daño, y pide que el cambio climático se declare emergencia sanitaria mundial, con un instrumento propio de la OMS.
| Periodo | Muertes por calor | Atribuidas al cambio climático |
|---|---|---|
| Media 2016-2023 | 540 800 al año | 68 % |
| Año 2023 | 710 000 | 71 % |
Estas cifras son de atribución: un modelo calcula cuántas muertes habría habido con el clima sin calentamiento y la diferencia se asigna al cambio climático. No son muertes contadas una por una con «calor» en el certificado.
Cómo mata el calor
Para no recalentarse, el cuerpo tiene dos salidas: dilatar los vasos de la piel, para que la sangre lleve el calor del interior a la superficie, y sudar, para perderlo al evaporarse. Las dos tienen un costo para el corazón: la sangre que se desvía a la piel obliga a aumentar el gasto cardiaco y la frecuencia, y el sudor se lleva agua y sal, de modo que baja el volumen circulante. Con la edad, la vasodilatación cutánea y el sudor se vuelven menos eficaces, y las enfermedades cardiovasculares y metabólicas también alteran esta regulación. Un corazón con poca reserva, un riñón que recibe menos sangre o un paciente con diuréticos pueden descompensarse sin que la temperatura corporal suba mucho.
En el extremo está el golpe de calor (fallo de la regulación térmica: la temperatura central pasa de 40 °C y el cerebro se altera (confusión, convulsiones, coma); el calor daña el endotelio, desata inflamación y produce trombosis y sangrados en muchos órganos). Es clásico cuando aparece por exposición pasiva durante una ola de calor, sobre todo en ancianos, y por esfuerzo cuando aparece en ejercicio intenso, sobre todo en jóvenes sanos. Aun en cuidados intensivos su mortalidad llega al 63,2 % en el clásico y al 26,5 % en el de esfuerzo, y el único tratamiento específico es enfriar rápido.
Por qué el clima amplía el dengue
El dengue lo transmiten mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus, y casi todo su ciclo depende de la temperatura: cuánto tarda el mosquito en desarrollarse, cuánto vive, cuántas veces pica y cuántos días necesita el virus, dentro del mosquito, para llegar a su saliva y poder pasar a una persona. Los modelos que suman esos rasgos, contrastados con casos humanos, muestran que la transmisión ocurre entre 18 y 34 °C y es máxima entre 26 y 29 °C. Por eso el calentamiento alarga la temporada en el trópico y abre zonas más altas o más frías que antes no tenían dengue; y por encima de unos 34 °C la transmisión vuelve a caer, porque el mosquito no sobrevive bien.
El Lancet Countdown lo mide con el R0 (número reproductivo básico: cuántas personas contagia, de media, un caso en una población sin inmunidad; por encima de 1 la infección puede extenderse) que permitiría el clima, sin contar vacunas, control del vector ni inmunidad previa. Es aptitud climática, no casos.
Lo que toca a Latinoamérica
El informe regional de 2025 del Lancet Countdown para Latinoamérica, construido con los mismos indicadores, da la cara local de estas cifras:
- Calor: en 2012-2021 hubo unas 13 000 muertes por calor al año en la región (2,2 por 100 000 habitantes), un 103 % más que en 1990-1999 (unas 5000 al año; 1,1 por 100 000).
- Olas de calor en los vulnerables: en 2015-2024, frente a 1981-2000, los días-persona de exposición crecieron más de 450 % en menores de 1 año y más de 1000 % en mayores de 65. En los mayores de 65, el aumento llegó al 5910 % en Colombia y al 5116 % en Venezuela.
- Dengue: el R0 climático del dengue por Aedes aegypti pasó de 1,5 a 2,5, un 66 % más entre 1951-1960 y 2020-2024, en línea con los brotes récord de 2023-2024. Las mayores subidas: Bolivia (+135 %), Brasil (+108 %), Honduras (+98 %), Guatemala (+96 %) y Perú (+95 %).
Qué significa y qué no
El calor ya no es un riesgo futuro: se asocia a cientos de miles de muertes al año, la mayoría por descompensación cardiovascular y renal, y casi siete de cada diez se atribuyen al cambio climático.
Hay que leerlo con sus límites. Las cifras globales son estimaciones de modelos, con incertidumbre, y el año más reciente con muertes estimadas es 2023. El R0 climático mide la aptitud del clima para el dengue, no cuántos casos hubo. Y las cifras de Latinoamérica vienen del informe regional de 2025, no de este.
Fuentes del contexto
- Hartinger SM, Palmeiro-Silva Y, Llerena-Cayo C, et al. The 2025 Lancet Countdown Latin America report: moving from promises to equitable climate action for a prosperous future. Lancet Reg Health Am. 2025;52:101276. https://doi.org/10.1016/j.lana.2025.101276
- Ebi KL, Capon A, Berry P, et al. Hot weather and heat extremes: health risks. Lancet. 2021;398(10301):698-708. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(21)01208-3
- Cramer MN, Gagnon D, Laitano O, Crandall CG. Human temperature regulation under heat stress in health, disease, and injury. Physiol Rev. 2022;102(4):1907-89. https://doi.org/10.1152/physrev.00047.2021
- Bouchama A, Abuyassin B, Lehe C, et al. Classic and exertional heatstroke. Nat Rev Dis Primers. 2022;8(1):8. https://doi.org/10.1038/s41572-021-00334-6
- Mordecai EA, Cohen JM, Evans MV, et al. Detecting the impact of temperature on transmission of Zika, dengue, and chikungunya using mechanistic models. PLoS Negl Trop Dis. 2017;11(4):e0005568. https://doi.org/10.1371/journal.pntd.0005568
La fuente
PubMed · firmado desde países hispanos
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