InvestigaciónEpidemiología15 de oct de 2026
La contaminación del tráfico se asocia a más inflamación cerebral en personas con riesgo de alzhéimer, sobre todo en mujeres
En 226 adultos de mediana edad sin deterioro cognitivo pero con riesgo de alzhéimer, seguidos tres años en Barcelona, la mayor exposición a la contaminación del tráfico se asoció a un aumento de marcadores de activación de astrocitos e inflamación en el líquido cefalorraquídeo, sobre todo en las mujeres. Es un estudio observacional: muestra asociación, no causa.
Qué se hizo
Un equipo del Barcelonaβeta Brain Research Centre (Fundación Pasqual Maragall), con el ISGlobal y la Universidad de Gotemburgo, siguió durante unos tres años a 226 adultos de mediana edad sin deterioro cognitivo pero con mayor riesgo de alzhéimer, muchos de ellos hijos de personas con la enfermedad. Forman parte de la cohorte ALFA (siglas en inglés de «Alzheimer y Familias», un estudio de Barcelona con descendientes de pacientes con alzhéimer)+, un subgrupo de un estudio poblacional más grande de Barcelona. Es un estudio de cohorte longitudinal (se mide a las mismas personas al principio y al cabo de un tiempo, para ver qué cambia y con qué se asocia; observa, no interviene, así que no prueba causa) en humanos.
A cada participante se le estimó la exposición prolongada a la contaminación del tráfico en su domicilio: dióxido de nitrógeno y PM (material particulado: partículas suspendidas en el aire, clasificadas por tamaño; las más finas, de menos de 2,5 micras, llegan hasta el alvéolo y pasan a la sangre) de distintos tamaños, además de la absorbancia de las partículas, que refleja sobre todo el hollín de los motores. La estimación se hizo con modelos de regresión de uso del suelo (mapas que predicen la contaminación en cada dirección a partir de mediciones reales y de lo que hay alrededor: tráfico, vías, edificios, zonas verdes); no se midió con un sensor personal.
Al inicio y a los tres años se les tomó una muestra de LCR (líquido cefalorraquídeo, el que baña el cerebro y la médula; se obtiene por punción lumbar y es una ventana directa a lo que pasa en el tejido nervioso) para medir marcadores de alzhéimer, de daño neuronal, de astrocitos (células de la glía que sostienen a las neuronas, regulan la barrera hematoencefálica y, ante una agresión, se activan, cambian de forma y liberan señales inflamatorias), de microglía y de inflamación. Los datos se analizaron por separado en hombres y mujeres.
Qué encontraron
- La exposición a la contaminación se asoció a cambios distintos según el sexo en los marcadores inflamatorios y de astrocitos.
- A mayor exposición, mayor aumento a los tres años de la [[GFAP|proteína ácida fibrilar glial, el armazón interno del astrocito; cuando el astrocito se activa la fabrica en exceso y una parte pasa al LCR y a la sangre, por eso sirve como marcador de astrogliosis]] y de la [[IL-6|interleucina 6, una citocina que avisa al resto del sistema inmune de que hay una agresión y mantiene encendida la inflamación]], sobre todo en las mujeres.
- En el análisis de mediación (técnica estadística que estima qué parte de la asociación entre una exposición y un desenlace pasa a través de una variable intermedia; sugiere una ruta, no la demuestra), el aumento de GFAP explicaba en parte la asociación entre contaminación y peor rendimiento en funciones ejecutivas y atención.
Cómo se compara con lo que ya se sabía
La contaminación del aire ya figura entre los 14 factores de riesgo modificables de demencia que recoge la comisión de The Lancet de 2024, junto con la hipertensión, la diabetes, el tabaco o la pérdida de audición. Lo que se sabía venía sobre todo de estudios que contaban diagnósticos de demencia. Este trabajo mira antes: en la fase preclínica (años en que el cerebro ya acumula cambios de alzhéimer pero la persona piensa y recuerda con normalidad), y propone una vía concreta, la activación de los astrocitos y la inflamación, que sería más marcada en las mujeres.
Qué significa y qué no
En personas con riesgo de alzhéimer, respirar más contaminación del tráfico se asoció a más activación de astrocitos e inflamación en el líquido cefalorraquídeo, sobre todo en mujeres.
- Es asociación, no causa: un estudio observacional no demuestra que la contaminación provoque esos cambios.
- La muestra es pequeña (226 personas) y de una sola ciudad, con perfil de riesgo alto; no se puede extender sin más a toda la población.
- La exposición se estimó por la dirección de casa, no se midió en cada persona.
- Nadie desarrolló alzhéimer en el estudio: se midieron marcadores y pruebas cognitivas, no demencia.
- Por qué las mujeres serían más sensibles no se sabe; los autores lo plantean como una susceptibilidad que hay que confirmar.
Fuentes del contexto
- Vilor-Tejedor N, Rodríguez-Fernández B, Genius P, et al. Air pollution is associated with sex-specific longitudinal changes in astrocytic and neuroinflammatory processes linked to cognitive decline in Alzheimer's disease at-risk individuals. Alzheimers Dement. 2026;22(10):e71837. https://doi.org/10.1002/alz.71837
- Livingston G, Huntley J, Liu KY, et al. Dementia prevention, intervention, and care: 2024 report of the Lancet standing Commission. Lancet. 2024;404(10452):572-628. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(24)01296-0
La fuente
El Médico Interactivo
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