Saltar al contenido
AZUMIND

InvestigaciónHábitos saludables20 de oct de 2026

Inseguridad alimentaria y diabetes: por qué tener poca comida se asocia a más obesidad

Una revisión narrativa en Nature Reviews Endocrinology, con autores de Yale y de México, reúne la evidencia de que la inseguridad alimentaria se asocia a obesidad (sobre todo en mujeres), síndrome metabólico y diabetes tipo 2, y propone tres mecanismos: estrés, dieta de mala calidad y tener que elegir entre comida y medicamentos.

Qué es este trabajo

Es una revisión narrativa (resumen que hacen expertos de lo publicado sobre un tema; eligen y comentan los estudios, pero sin el método sistemático ni el cálculo conjunto de un metaanálisis) publicada en Nature Reviews Endocrinology por Rafael Pérez-Escamilla (Universidad de Yale) y un grupo del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad de la Universidad Iberoamericana, en Ciudad de México. Repasa lo que se sabe de la relación entre la inseguridad alimentaria (falta de acceso seguro, por dinero o por recursos, a comida suficiente y nutritiva; va de leve (preocupación y peor calidad de la dieta) a grave (saltarse comidas o pasar hambre)) y tres problemas metabólicos: obesidad, síndrome metabólico (suma de obesidad abdominal, glucosa alta, presión alta y grasas alteradas en sangre que multiplica el riesgo cardiovascular y de diabetes) y DM2 (diabetes mellitus tipo 2, en la que el cuerpo responde mal a la insulina y el páncreas no alcanza a compensarlo).

No aporta datos nuevos: ordena la evidencia y propone mecanismos e intervenciones.

La paradoja: poca comida y más peso

Parece contradictorio que quien no tiene asegurada la comida tenga más obesidad, pero los estudios en adultos, sobre todo transversales, encuentran una y otra vez que la inseguridad alimentaria se asocia con obesidad (principalmente en mujeres), colesterol y triglicéridos altos, síndrome metabólico, hipertensión, enfermedad cardiovascular y DM2.

Pasar hambre a ratos no protege del exceso de peso: en adultos, la inseguridad alimentaria va de la mano de más obesidad y más diabetes.

La clave está en que la inseguridad alimentaria no suele ser falta total de calorías, sino comida barata y de mala calidad, comer de forma irregular y vivir con estrés.

Por qué podría pasar: lo que proponen los autores

  • Estrés psicoemocional. No saber si habrá comida genera angustia, ansiedad y síntomas depresivos a lo largo de la vida.
  • Dieta de peor calidad. Lleva a más grasa visceral (grasa que rodea los órganos del abdomen; libera ácidos grasos y sustancias inflamatorias directamente al hígado), más resistencia a la insulina (las células responden menos a la insulina, así que el páncreas tiene que fabricar cada vez más para bajar la misma glucosa, hasta que no da abasto), inflamación y una microbiota (conjunto de bacterias del intestino; con poca fibra cambia su composición y se asocia a más inflamación y peor control de la glucosa) menos saludable.
  • Decisiones forzadas. Con poco dinero, la familia elige comprar comida antes que medicamentos, y eso perjudica la prevención y el control de la DM2.

El caso de México

La revisión la firma un equipo mexicano, y México tiene datos que ilustran el problema. En la encuesta nacional de salud y nutrición de 2016, con 5456 adultos de 20 a 59 años y la ELCSA (Escala Latinoamericana y Caribeña de Seguridad Alimentaria, un cuestionario de preguntas al hogar sobre si faltó dinero para comer, que clasifica la inseguridad en leve, moderada o grave), el 70,8 % vivía en hogares con algún grado de inseguridad alimentaria. En las mujeres, la inseguridad grave se asoció a más del doble de probabilidad de obesidad frente a las que no la tenían (OR (razón de momios: cuántas veces más probable es el desenlace en un grupo que en el de comparación) 2,36).

Qué proponen y qué falta

Los autores proponen programas comunitarios de estilos de vida saludables, buena nutrición en los primeros años de vida y programas de Food as Medicine (comida como medicina, por ejemplo frutas y verduras recetadas o comidas adaptadas a la enfermedad). También reconocen el límite principal: hacen falta evaluaciones rigurosas de las grandes intervenciones para saber si mejoran de verdad la salud cardiometabólica.

Fuentes del contexto

  • Ponce-Alcala RE, Ramirez-Garcia Luna JL, Shamah-Levy T, Melgar-Quiñonez H. The association between household food insecurity and obesity in Mexico: a cross-sectional study of ENSANUT MC 2016. Public Health Nutr. 2021;24(17):5826-36. https://doi.org/10.1017/S1368980021003153

La fuente

PubMed · fisiología

Leer el original ↗

Esta nota se redactó con ayuda de inteligencia artificial a partir de la fuente, y se revisó antes de publicarla.