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ClínicaPediatría17 de oct de 2026

Frutas y verduras en menores de cinco años: ofrecerlas una y otra vez ayuda un poco; la charla a los padres sola, casi nada

Una revisión Cochrane de 53 ensayos aleatorizados con más de 12 000 niños de cinco años o menos concluye que las estrategias de alimentación, como la exposición repetida, y las intervenciones multicomponente en guarderías probablemente aumentan un poco el consumo de frutas y verduras frente a no intervenir. La educación nutricional dirigida solo a los padres podría tener poco o ningún efecto.

Qué se hizo

Una revisión sistemática Cochrane reunió los ECA (ensayos clínicos aleatorizados, en los que el azar decide quién recibe la intervención y quién queda como control) que probaron estrategias para que los niños de cinco años o menos coman más frutas y verduras, siempre frente a un grupo sin intervención. Todos tenían que medir lo que el niño comía de verdad, con una encuesta dietética o un marcador en sangre.

Es una revisión viva (revisión que se actualiza de forma continua: se busca evidencia nueva cada mes y se incorpora cuando aparece, en vez de esperar años a una nueva edición). La última versión indexada en PubMed (2024) incluye 53 ensayos con 12 350 participantes, con búsquedas hasta marzo de 2023.

Qué encontraron

Las intervenciones se agruparon en tres familias principales:

Como cada ensayo medía el consumo de forma distinta (gramos, raciones, tazas), los autores usaron la DME (diferencia de medias estandarizada: la diferencia entre grupos dividida por la dispersión de los datos, para poder sumar estudios que miden en unidades distintas; 0,2 se considera un efecto pequeño y 0,5 moderado). Cada cifra va con su IC 95 % (intervalo de confianza del 95 %: el rango de valores compatibles con los datos; si incluye el cero, no se puede descartar que no haya efecto). La confianza en cada resultado se calificó con GRADE (sistema que gradúa la certeza de la evidencia en alta, moderada, baja o muy baja según el riesgo de sesgo, la imprecisión y la coherencia entre estudios).

Intervención, frente a no intervenirEnsayos (niños)DME (IC 95 %)Equivale aCerteza
Prácticas de alimentación (solo verduras)15 (1976)0,44 (0,24 a 0,65)unos 15,5 g más de verduraModerada
Multicomponente14 (4318)0,27 (0,11 a 0,43)unas 0,34 tazas más al díaModerada
Educación a los padres14 (4122)0,10 (−0,02 a 0,22)poco o nadaBaja
  • Las prácticas de alimentación y las intervenciones multicomponente probablemente aumentan un poco el consumo.
  • La educación nutricional a los padres, por sí sola, podría tener poco o ningún efecto a corto plazo: su intervalo cruza el cero.
  • El seguimiento fue corto: de media, entre 4 y 12 semanas después de la intervención.

Daños y costos

Casi ningún ensayo midió daños. Uno de prácticas de alimentación no encontró efectos adversos, y otro, telefónico para padres, no vio que aumentara el gasto familiar en comida; ambos con certeza baja. Sobre costos solo hubo datos sueltos, como un huerto escolar de unos 1500 dólares por guardería.

Qué significa y qué no

Ofrecer la verdura muchas veces y cambiar el entorno de la guardería funciona algo mejor que solo darles charlas a los padres, pero el efecto es pequeño.

Las limitaciones pesan: solo 9 de los 53 ensayos quedaron libres de riesgo alto de sesgo, en muchos las familias sabían qué grupo les había tocado, y casi todos vienen de países de ingresos altos. Los autores piden estudiar intervenciones en países de ingresos bajos y medianos, como los de Latinoamérica, y medir siempre costos y efectos adversos.

Fuentes del contexto

  • Hodder RK, O'Brien KM, Wyse RJ, Tzelepis F, Yoong S, Stacey FG, et al. Interventions for increasing fruit and vegetable consumption in children aged five years and under. Cochrane Database Syst Rev. 2024;9(9):CD008552. https://doi.org/10.1002/14651858.CD008552.pub8

La fuente

Cochrane (en español)

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Esta nota se redactó con ayuda de inteligencia artificial a partir de la fuente, y se revisó antes de publicarla.