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InvestigaciónEpidemiología26 de oct de 2026

España suma 5684 muertes atribuibles al calor en el verano de 2026; los planes de prevención se asocian a menos muertes

El sistema de vigilancia de la mortalidad atribuyó 5684 muertes en España a las altas temperaturas entre junio y septiembre de 2026, un récord. Los estudios europeos asocian los planes de prevención del calor a una cuarta parte menos de muertes por calor extremo, aunque no bastan para compensar veranos cada vez más cálidos.

Qué pasó este verano

El MoMo (Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria del Instituto de Salud Carlos III: compara cada día las muertes registradas en España con las que cabría esperar según los años anteriores y estima cuántas de las de más se asocian a la temperatura) contó 5684 muertes atribuibles a las altas temperaturas entre el 1 de junio y el 30 de septiembre de 2026 en España. Es un récord, en el que fue, para la agencia meteorológica española, el verano más cálido desde 1961.

Un análisis de divulgación publicado en The Conversation sostiene que, aun con ese récord, la mortalidad no ha crecido al mismo ritmo que el calor, y lo atribuye en parte a las medidas de adaptación, sobre todo a los planes de prevención. No se pudo leer el texto completo, así que aquí no se dan sus estimaciones de muertes evitadas: quédate con la idea y con lo que la investigación revisada ya ha medido.

Por qué el calor mata

El cuerpo se enfría sudando y llevando más sangre a la piel. Para eso el corazón tiene que bombear más y se pierde agua y sal. En un corazón o un riñón sanos, eso se tolera; en un anciano con insuficiencia cardiaca, enfermedad renal o diuréticos, la deshidratación (pérdida de agua corporal que reduce el volumen de sangre; el corazón tiene que latir más rápido para mantener la presión y el riñón recibe menos flujo) y el esfuerzo cardiaco extra pueden descompensar la enfermedad. Por eso las muertes se concentran en mayores de 65 y por causas cardiovasculares, y no solo en los días más calurosos: también en los días siguientes.

Qué se sabe de los planes de prevención

Un plan de prevención del calor une dos cosas: un sistema de alerta, que avisa cuando la temperatura prevista supera un umbral de riesgo fijado para cada zona, y un plan de acción, que activa medidas cuando salta el aviso (avisos a la población, refuerzo de servicios sanitarios y sociales, seguimiento de personas mayores que viven solas). España tiene un plan nacional desde 2004, tras la ola de calor de 2003.

Tres estudios revisados permiten medir su efecto:

  • España, 1993-2013. Un análisis por provincias encontró que, después del plan, la mortalidad atribuible al frío extremo bajó de 1,01 % a 0,52 %, pero la atribuible al calor moderado subió de 0,38 % a 1,21 %. Las provincias que aplicaban más acciones del plan mostraron mayores descensos de la mortalidad por calor extremo, aunque los autores advierten que otras variables podrían explicarlo.
  • Europa, 1990-2019. Con datos de 102 ciudades de 14 países y un diseño que separa el efecto del plan de las tendencias de fondo, la puesta en marcha de los planes se asoció a un 25,2 % menos de muertes atribuibles al calor extremo (IC 95 % (intervalo de confianza del 95 %: el rango de valores entre los que probablemente está el efecto real, dada la incertidumbre de los datos): 19,8 a 31,9 %), unas 1,8 muertes evitadas al año por cada 100 000 habitantes. En España la reducción estimada fue menor, del 15,3 % (IC 95 %: 7,2 a 23,0 %).
  • Europa, 2023. Un modelo en 823 regiones de 35 países estimó 47 690 muertes asociadas al calor en 2023 y calculó que, sin la adaptación de la sociedad desde el año 2000, habrían sido un 80 % más, y el doble en los mayores de 80.
EstudioQué midióResultado
España 1993-2013Calor extremo, por provinciasMás acciones, más descenso
Europa 1990-2019Efecto de los planes-25,2 % de muertes atribuibles
Europa 2023Adaptación desde 2000Sin ella, +80 %

Qué significa y qué no

Los planes de prevención se asocian a menos muertes por calor extremo, pero no compensan del todo el aumento de las temperaturas. Son estudios de series temporales (análisis que relacionan, día a día y durante años, la temperatura con el número de muertes, y comparan esa relación antes y después de un cambio; muestran asociación, no prueban causa), no ensayos: no puede descartarse que otros cambios, como el aire acondicionado o mejor atención sanitaria, expliquen parte del efecto. Y el calor moderado, el de los días que no disparan las alertas, sigue pesando cada vez más.

Fuentes del contexto

  • Martínez-Solanas È, Basagaña X. Temporal changes in temperature-related mortality in Spain and effect of the implementation of a Heat Health Prevention Plan. Environ Res. 2019;169:102-113. https://doi.org/10.1016/j.envres.2018.11.006
  • Urban A, Huber V, Henry S, Plaza NP, Tušlová L, Dasgupta S, et al. The effectiveness of heat prevention plans in reducing heat-related mortality across Europe. Environ Res Lett. 2025;20(12):124071. https://doi.org/10.1088/1748-9326/ae2775
  • Gallo E, Quijal-Zamorano M, Méndez Turrubiates RF, Tonne C, Basagaña X, Achebak H, et al. Heat-related mortality in Europe during 2023 and the role of adaptation in protecting health. Nat Med. 2024;30(11):3101-3105. https://doi.org/10.1038/s41591-024-03186-1

La fuente

The Conversation (español)

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Esta nota se redactó con ayuda de inteligencia artificial a partir de la fuente, y se revisó antes de publicarla.