InvestigaciónFarmacología básica15 de oct de 2026
En ratones, la psilocibina rehace conexiones neuronales por una vía distinta a la de su efecto alucinógeno
Un estudio en ratones muestra que la psilocibina favorece que nazcan y se queden nuevas sinapsis en la corteza, sobre todo tras un periodo de estrés. Ese efecto depende del receptor de serotonina 2A en las neuronas piramidales de la capa 5, pero la sacudida de cabeza que imita una alucinación no lo necesita.
Qué se hizo
Un equipo de la Universidad de California en Santa Cruz quiso separar dos efectos de la psilocibina, el principio activo de los «hongos mágicos», en ratones: el que se parece a una alucinación y el que remodela las conexiones entre neuronas. Las dos cosas dependen del receptor 5-HT2A (receptor de serotonina tipo 2A; es la diana principal de los psicodélicos clásicos y abunda en la corteza cerebral), pero no se sabía si en las mismas células.
Para verlo siguieron las mismas ramas de neuronas durante semanas con microscopía de dos fotones (técnica que usa un láser infrarrojo para ver estructuras fluorescentes a través de una ventana en el cráneo del animal vivo, sin cortarlo), mirando sus espinas dendríticas (pequeñas protuberancias de las dendritas donde una neurona recibe la sinapsis de otra; contar cuántas aparecen y desaparecen es medir conexiones que se crean y se pierden). Las neuronas estudiadas fueron las piramidales de la capa 5 de la corteza somatosensorial, las que más receptor 5-HT2A tienen.
Como señal de «alucinación» usaron la respuesta de sacudida de cabeza (movimiento brusco y repetido de la cabeza que hacen los roedores tras un psicodélico; se usa como indicador indirecto de su potencial alucinógeno en humanos, pero no mide lo que el animal percibe).
Luego jugaron con el gen del receptor. Con un sistema de recombinasa Cre (enzima que corta el ADN en unas marcas concretas; se pone a funcionar solo en un tipo de célula, y así se enciende o se apaga un gen únicamente en esas células) hicieron dos tipos de ratón:
- Rescate condicional: sin receptor en todo el cuerpo salvo en las piramidales de la capa 5.
- Eliminación condicional: con receptor en todas partes menos en esas neuronas.
Qué encontraron
- En ratones normales, una sola dosis (1 mg/kg) disparó la formación de espinas en 24 horas. El pico fue pasajero: a la semana ya no se formaban más que antes.
- Pero las espinas nuevas duraron más: en la versión preliminar del trabajo, cerca del 48 % seguía a los 21 días frente al 29 % en los ratones con suero salino. A la vez, las espinas antiguas desaparecieron más, así que el número total volvió poco a poco al de partida: la psilocibina no suma conexiones sin más, sino que cambia cuáles se quedan.
- Las espinas nuevas maduraron antes: más de ellas tenían forma de hongo.
- Tras tres semanas de estrés leve impredecible, el efecto fue mayor: más espinas nuevas, y la pérdida de espinas que el estrés dejaba en marcha volvió a niveles de los ratones sin estrés.
| Ratón | Remodelación de espinas | Sacudidas de cabeza |
|---|---|---|
| Normal | Sí | Sí |
| Sin receptor en ninguna parte | No | No |
| Receptor solo en capa 5 | Sí, algo menor | No |
| Receptor en todo salvo capa 5 | No | Sí |
Es decir: el receptor en esas neuronas basta y hace falta para la remodelación, pero ni basta ni hace falta para la sacudida de cabeza, que debe depender de otras células y circuitos.
Cómo encaja con lo que ya se sabía
En 2025, otro grupo vio en la corteza frontal del ratón que quitar el receptor 5-HT2A borraba tanto el aumento de espinas como el efecto de la psilocibina sobre conductas ligadas al estrés. El nuevo trabajo concuerda y precisa en qué neuronas ocurre. No todo cuadra: en ratas, un estudio encontró efectos que duraban meses sin cambios en las espinas, lo que sugiere que la plasticidad estructural no es la única vía.
La idea apoya la búsqueda de psicoplastógenos no alucinógenos (fármacos que, como la psilocibina, estimulan la formación de conexiones neuronales, pero sin producir el viaje psicodélico), como la tabernantalog o derivados del LSD (dietilamida del ácido lisérgico, un psicodélico clásico) que no causan sacudidas en ratones.
Qué significa y qué no
- Es un estudio en ratones, no en personas. La sacudida de cabeza no es una alucinación: los propios autores advierten que no dice nada directo sobre lo que se experimenta en humanos.
- Se miró la corteza somatosensorial; otros grupos estudian la frontal, y los resultados no siempre coinciden.
- En la versión preliminar no se midieron conductas tipo depresión en cada variante de ratón, así que no prueba que la remodelación sea lo que alivia.
- Las cifras citadas vienen de la versión preliminar publicada en abril; la versión revisada podría matizarlas.
Lo que te llevas: en el ratón, el efecto plástico y el «alucinógeno» de la psilocibina salen de células distintas, y eso abre la puerta a buscar uno sin el otro.
Fuentes del contexto
- Baker JJ, Kogan E, Ma S, Lu J, Zuo Y. Dissociating the hallucinogenic and neuroplastic effects of psilocybin. bioRxiv [preprint]. 2026. doi:10.64898/2026.04.06.716778
- Shao LX, Liao C, Davoudian PA, et al. Psilocybin's lasting action requires pyramidal cell types and 5-HT2A receptors. Nature. 2025;642(8067):411-420. doi:10.1038/s41586-025-08813-6
- Kramer HM, Hibicke M, Middleton J, et al. Psychedelics produce enduring behavioral effects and functional plasticity through mechanisms independent of structural plasticity. Neuropsychopharmacology. 2026;51(3):641-649. doi:10.1038/s41386-025-02272-3
La fuente
Nature Neuroscience
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