ClínicaUrgencias y emergencias14 de oct de 2026
En la UCI, los pacientes ventilados reciben más líquido para mantener y diluir fármacos que para reanimar
Un estudio observacional en 2454 adultos con ventilación mecánica de 206 unidades de cuidados intensivos de 41 países encontró que la reanimación supuso solo el 16 % del volumen en los tres primeros días. La mayor parte vino de los líquidos de mantenimiento y del líquido que entra al diluir fármacos y lavar catéteres, con gran variación entre hospitales.
Qué se hizo
Un equipo internacional, con autores de Argentina y Brasil entre otros, siguió de forma prospectiva a 2454 adultos con ventilación mecánica invasiva en 206 [[UCI|unidades de cuidados intensivos]] de 41 países, entre abril de 2024 y julio de 2025. Entraron pacientes consecutivos intubados en los tres primeros días de ingreso y ventilados al menos 24 horas. Es un estudio de cohorte observacional (se mira lo que ya se hace en la práctica, sin asignar tratamientos; describe y asocia, pero no prueba causa): no comparó estrategias, sino que retrató cuánto líquido se pone, para qué y de qué tipo.
Para entenderlo, conviene separar las razones por las que un paciente recibe líquidos:
Qué encontraron
- El aporte diario de líquidos fue máximo el día 1, con una mediana de 3,0 L, y bajó hasta unos 2,6 L hacia el día 6.
- El balance hídrico (lo que entra menos lo que sale (orina, drenajes, pérdidas); si es positivo, el paciente acumula agua en sus tejidos) fue positivo al principio (mediana de 0,9 L el día 1) y quedó por debajo de 0,3 L desde el día 3, casi neutro hasta el día 6.
- En los tres primeros días, la reanimación fue solo el 16,0 % del volumen. La mayor parte fue de mantenimiento y reposición (31,9 %) y de líquido de arrastre (30,9 %).
- Los cristaloides balanceados (soluciones como el lactato de Ringer o el Plasma-Lyte, con menos cloro que el suero salino y una composición más parecida a la del plasma) fueron los más usados (48,9 %), seguidos del suero salino al 0,9 % (27,0 %). Los coloides (soluciones con moléculas grandes, como la albúmina o los almidones, que tienden a quedarse dentro de los vasos) casi no se usaron (1,3 %).
- Hubo mucha variación entre hospitales, que persistió tras ajustar por la gravedad y el tipo de pacientes.
| Indicación (días 1 a 3) | Parte del volumen total |
|---|---|
| Mantenimiento y reposición | 31,9 % |
| Líquido de arrastre | 30,9 % |
| Reanimación | 16,0 % |
Cómo se compara con lo que ya se sabía
No es una sorpresa aislada. Un estudio retrospectivo belga de 2018, en 14 654 pacientes de una sola UCI, ya había visto que el líquido de arrastre suponía cerca de un 32,6 % del volumen diario y que el mantenimiento superaba con mucho a la reanimación (24,7 % frente a 6,5 %). Esos líquidos eran además la principal fuente de sodio y cloro. Lo nuevo ahora es que el patrón aparece en una muestra internacional y prospectiva de pacientes ventilados.
En cuanto al tipo de líquido, el ensayo SMART (gran ensayo pragmático de Vanderbilt que comparó cristaloides balanceados con suero salino en adultos críticos), con 15 802 pacientes, observó un evento renal mayor a 30 días (muerte, diálisis nueva o daño renal persistente) en el 14,3 % con balanceados frente al 15,4 % con salino. Es una diferencia pequeña, y ayuda a entender por qué hoy los balanceados son los más usados.
Qué significa y qué no
En los pacientes ventilados, la mayor parte del líquido no se pone para reanimar, sino para mantener y para llevar fármacos, y eso es justo lo que menos se vigila.
Lo que no dice: al ser observacional, describe la práctica, pero no demuestra qué cantidad ni qué tipo de líquido es mejor, ni que la variación entre hospitales cambie la evolución de los pacientes. Las cifras son medianas de una población mixta; tu paciente concreto puede necesitar mucho más o mucho menos. Los autores sugieren que el mantenimiento y el líquido de arrastre son un objetivo claro para revisar la prescripción, algo que tendrán que probar futuros ensayos.
Fuentes del contexto
- Van Regenmortel N, Verbrugghe W, Roelant E, Van den Wyngaert T, Jorens PG. Maintenance fluid therapy and fluid creep impose more significant fluid, sodium, and chloride burdens than resuscitation fluids in critically ill patients: a retrospective study in a tertiary mixed ICU population. Intensive Care Med. 2018;44(4):409-17. https://doi.org/10.1007/s00134-018-5147-3
- Semler MW, Self WH, Wanderer JP, et al. Balanced crystalloids versus saline in critically ill adults. N Engl J Med. 2018;378(9):829-39. https://doi.org/10.1056/NEJMoa1711584
La fuente
PubMed · firmado desde países hispanos
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