InvestigaciónSemiología23 de oct de 2026
El índice INCS del Hospital Nacional de Parapléjicos mide la recuperación medular sumando fuerza y sensibilidad
Un equipo del Hospital Nacional de Parapléjicos ha puesto a prueba el INCS, un índice que resume en un solo número cuánto cambian a la vez la fuerza y la sensibilidad tras una lesión medular. Al reanalizar un ensayo en lesión cervical aguda detectó el efecto del tratamiento igual que la escala motora de los brazos, pero sin su efecto techo.
Qué se hizo
Después de una lesión medular, decir que alguien «va mejor» exige un número. El examen estándar es el ISNCSCI (International Standards for Neurological Classification of Spinal Cord Injury, la exploración reglada que puntúa uno a uno la fuerza de los músculos clave y la sensibilidad de cada dermatoma a los dos lados del cuerpo), y de él salen cuatro sumas sueltas: fuerza de los brazos, fuerza de las piernas, tacto ligero y pinchazo. Si para juzgar un tratamiento eliges solo una, tiras el resto de la recuperación.
Un equipo del Hospital Nacional de Parapléjicos, en Toledo, propuso en 2022 fundir las cuatro en un único índice, el INCS (Integrated Neurological Change Score, un número entre -1 y +1 que resume cuánto cambiaron a la vez la fuerza y la sensibilidad entre dos exploraciones). Ahora lo ha puesto a prueba con datos de un ensayo clínico y de un registro europeo, y firma además un segundo trabajo que lo usa para dibujar las fases de la recuperación.
Cómo está hecho el índice
- Calcula cuánto cambió cada una de las cuatro sumas entre dos momentos y las lleva a una escala comparable, para que ninguna pese más por tener más puntos posibles.
- Devuelve un solo número, de -1 a +1: positivo si la exploración mejoró, negativo si empeoró.
- Al crearlo se contrastó con el ojo clínico: 20 expertos puntuaron los cambios de 88 pacientes y el índice se ajustó a ese juicio mejor que cualquiera de las cuatro sumas por separado.
Qué encontraron ahora
El trabajo nuevo reanaliza un ensayo en fase 2b con un anticuerpo experimental contra la proteína Nogo-A en lesión cervical aguda —reclutó 116 participantes— junto a un grupo emparejado del registro europeo EMSCI (European Multicenter Study about Spinal Cord Injury, el registro que recoge exploraciones repetidas de personas con lesión medular en decenas de centros).
| Qué se comparó | Cómo quedó el índice |
|---|---|
| Detectar el efecto del anticuerpo | Comparable a la escala motora de los brazos, la variable principal |
| Efecto techo | Menor que el de las escalas motoras de brazos, piernas y total |
| Relación con autocuidado y marcha | Correlación fuerte, por delante de las puntuaciones motoras |
Lo práctico está en la segunda fila. El efecto techo (cuando una escala tiene un máximo y muchos pacientes ya lo rozan al entrar: por mucho que mejoren, la puntuación no puede subir más, así que el tratamiento parece no hacer nada aunque lo haga) deja hoy fuera de los ensayos a los pacientes menos graves; resistirlo permite incluirlos sin perder potencia estadística.
El segundo trabajo aplicó el índice a 4.407 personas con lesión medular traumática del registro europeo y halló una curva en S de cuatro tramos.
| Fase | Cuándo | Qué ocurre |
|---|---|---|
| Aguda | hasta ~2 semanas | casi no cambia nada |
| Transición | ~2 a 9-11 semanas | aquí se concentra la mejoría |
| Precrónica | ~10 semanas a 7-8 meses | sigue mejorando, a tirones y poco |
| Crónica | más allá de ~7-8 meses | la curva se aplana |
La mayor parte del cambio neurológico medible ocurre en las primeras diez semanas tras la lesión. Y la mejoría neurológica fue por delante de la funcional: primero se recupera la exploración, después la autonomía.
Cuatro maneras distintas de recuperarse
Agrupando a los pacientes por la forma de su curva, y no por su diagnóstico, salieron cuatro perfiles.
En una lesión completa (no queda ninguna función motora ni sensitiva en los segmentos sacros más bajos, los últimos que la médula controla; si queda algo, por poco que sea, la lesión es incompleta y hay vías que siguen pasando) el pronóstico es peor, pero no está escrito. Algunas lesiones completas acabaron en los perfiles de mejor recuperación, y algunas incompletas no recuperaron nada. El momento de la ventana de transición, en cambio, fue parecido en los cuatro perfiles.
Qué significa y qué no
Los dos trabajos son reanálisis retrospectivos de datos ya recogidos, no ensayos diseñados para esta pregunta. Lo comprobado sobre el índice procede sobre todo de lesión cervical aguda: no está demostrado que rinda igual en cualquier nivel ni en fase crónica. Y el mapa de fases es observacional: describe cuándo ocurre la recuperación espontánea, no demuestra que tratar dentro de esa ventana funcione mejor, que es lo que los autores proponen. Avisan además de que entre las semanas 5 y 10 había pocas exploraciones registradas, justo en el tramo que más importa.
Fuentes del contexto
- Arevalo-Martin A, Jutzeler C, Garcia-Ovejero D, et al. The Integrated Neurological Change Score Is a Sensitive Neurological Composite Measure to Evaluate Cervical Spinal Cord Injury Trials. J Neurotrauma. 2026 Jul 9. https://doi.org/10.1177/08977151261467219
- Lauth W, Torres-Espin A, Arevalo-Martin A, et al. A data-driven approach to define the stages and patterns of neurological recovery after traumatic spinal cord injury. J Neurol. 2026;273(9). https://doi.org/10.1007/s00415-026-14065-9
- Grassner L, Garcia-Ovejero D, Mach O, et al. A New Score Based on the International Standards for Neurological Classification of Spinal Cord Injury for Integrative Evaluation of Changes in Sensorimotor Functions. J Neurotrauma. 2022;39(9-10):613-26. https://doi.org/10.1089/neu.2021.0368
- Scheuren PS, Schubert M, Hubli M, et al. Enhanced clinical trial stratification in spinal cord injury: the value of electrophysiology. Brain. 2026;149(3):908-17. https://doi.org/10.1093/brain/awaf354
La fuente
Gaceta Médica
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