ClínicaPediatría20 de oct de 2026
Ejercicio en el cáncer infantil: llegan las primeras recomendaciones con dosis
Un consenso del American College of Sports Medicine propone las primeras pautas de ejercicio para niños y adolescentes con cáncer. El ejercicio supervisado es seguro en general, y el que combina aeróbico y fuerza mejora la fuerza y la función física, con pruebas moderadas; para el resto de desenlaces faltan datos.
Qué se publicó
El ACSM (American College of Sports Medicine, la sociedad científica estadounidense de medicina del deporte) publicó en junio de 2026 un consenso de expertos con lo que presenta como el primer conjunto de recomendaciones de ejercicio para niños (hasta 14 años) y adolescentes (15 a 19 años) con cáncer, durante el tratamiento y después de él.
El método fue práctico: primero eligieron los desenlaces que importan en esta población y en los que el ejercicio, en teoría, podría ayudar; después solo dieron recomendación donde los ECA (ensayos clínicos aleatorizados, en los que el azar decide quién recibe la intervención y quién no) aportaban pruebas suficientes. Donde no las había, lo dijeron.
Qué recomienda y con qué pruebas
| Desenlace | Intervención | Momento | Evidencia |
|---|---|---|---|
| Fuerza muscular | Concurrente | Durante y después | Moderada |
| Función física | Concurrente | Durante y después | Moderada |
| Capacidad cardiorrespiratoria | Aeróbico | Solo después | Moderada |
| Nivel de actividad física diaria | Concurrente | — | Sin efecto |
| Corazón, hueso, inmunidad | — | — | Insuficiente |
- La seguridad: el ejercicio, en general, se puede hacer sin riesgo si está supervisado y adaptado a cada paciente.
- El entrenamiento concurrente (programa que mezcla trabajo aeróbico y de fuerza; el de fuerza hace que el músculo aumente su activación nerviosa y su tamaño, y el aeróbico mejora la llegada y el uso del oxígeno) mejora la fuerza y la función física, pero no consigue que el niño se mueva más el resto del día.
- El aeróbico mejora la capacidad cardiorrespiratoria (cuánto oxígeno pueden captar los pulmones, transportar el corazón y usar los músculos en un esfuerzo máximo; cae con el reposo y con fármacos que dañan el corazón) después del tratamiento, sobre todo en supervivientes de LLA (leucemia linfoblástica aguda, el cáncer infantil más frecuente); durante el tratamiento no se demostró.
- Las notas de difusión describen un esquema orientativo: sesiones supervisadas de 30 a 45 minutos, 2 o 3 veces por semana, durante al menos 8 semanas. Tómalo como punto de partida, no como receta.
Por qué el niño con cáncer pierde forma física
Quimioterapia, cirugía, ingresos y reposo se suman. El reposo prolongado produce desacondicionamiento (pérdida de músculo y de capacidad aeróbica por falta de uso: sin carga, el músculo fabrica menos proteína y degrada más, y el corazón bombea menos por latido). Por eso el consenso pide evitar la inactividad y el reposo en cama prolongados siempre que la situación clínica lo permita.
Cómo encaja con lo que ya había
No partía de cero. En 2021, el grupo iPOEG (las guías internacionales de ejercicio en oncología pediátrica) reunió a 131 expertos con el método Delphi (rondas sucesivas de encuestas anónimas en las que los expertos votan y ajustan sus respuestas hasta llegar a un acuerdo, aquí del 80 %) y acordó cuatro enunciados de guía y cinco de recomendación: moverse es seguro y beneficioso para todos, sin categorías amplias de contraindicación, y hay 21 situaciones que obligan a adaptar el ejercicio (anemia, cardiotoxicidad, enfermedad venooclusiva hepática, entre otras). Pero eran mensajes genéricos, sin frecuencia, intensidad ni duración. Una revisión Cochrane previa ya advertía que los estudios eran pocos y pequeños.
Qué significa y qué no
Hay pruebas moderadas de que el ejercicio combinado devuelve fuerza y función a niños con cáncer, y pocas para todo lo demás. El propio panel la llama guía «inicial»: no hay datos suficientes sobre función cardiaca, salud ósea, inmunidad, fatiga, sueño o cognición, y pide ensayos multicéntricos. Es la propuesta de una sociedad científica, no una norma obligatoria, y la mayoría de los ensayos son pequeños por lo raro que es el cáncer infantil.
Fuentes del contexto
- Fridh MK, Kesting S, Neu MA, Valenzuela PL, Wogksch M, Culos-Reed SN, et al. Initial Exercise Guidance for Children and Adolescents during and beyond Cancer Treatment: ACSM Expert Consensus Statement. Med Sci Sports Exerc. 2026;58(7):1615-28. doi:10.1249/MSS.0000000000003958
- Wurz A, McLaughlin E, Lategan C, Chamorro Viña C, Grimshaw SL, Hamari L, et al. The international Pediatric Oncology Exercise Guidelines (iPOEG). Transl Behav Med. 2021;11(10):1915-22. doi:10.1093/tbm/ibab028
- Braam KI, van der Torre P, Takken T, Veening MA, van Dulmen-den Broeder E, Kaspers GJL. Physical exercise training interventions for children and young adults during and after treatment for childhood cancer. Cochrane Database Syst Rev. 2016;3:CD008796. doi:10.1002/14651858.CD008796.pub3
- The ASCO Post. New ACSM Expert Consensus Statement: Exercise in Children and Adolescents With Cancer. 2026 jun. https://ascopost.com/news/june-2026/new-acsm-expert-consensus-statement-exercise-in-children-and-adolescents-with-cancer/
La fuente
The Conversation (español)
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