ClínicaToxicología26 de oct de 2026
Dejar los esteroides anabólicos se asocia a que el ventrículo izquierdo se recupere
En un seguimiento de 70 usuarios de esteroides anabólicos androgénicos y 35 levantadores de pesas que no los usaban, quienes siguieron consumiéndolos mantuvieron un ventrículo izquierdo engrosado y con peor contracción. Los 15 que los dejaron redujeron la masa ventricular y mejoraron la fracción de eyección hasta valores cercanos a los de los controles.
Qué se hizo
Un grupo de Oslo volvió a citar a los hombres de una cohorte que había estudiado entre 2017 y 2019: 101 usuarios de [[EAA|esteroides anabólicos androgénicos: derivados sintéticos de la testosterona que se toman, casi siempre a dosis muy por encima de las médicas, para ganar músculo]] que entrenaban fuerza y 71 levantadores de pesas que no los usaban, como grupo control. Es un estudio longitudinal (estudio que mide a las mismas personas en dos o más momentos, para ver cómo cambian) y observacional: nadie asignó a los participantes a seguir o dejar los esteroides, cada uno decidió por su cuenta.
Volvieron 70 usuarios y 35 controles. A todos se les hizo entrevista, perfil hormonal y ecocardiograma transtorácico (ecografía del corazón hecha desde el pecho, que mide el grosor de las paredes, el tamaño de las cavidades y cómo se contrae y se llena el corazón). Los usuarios quedaron en cuatro grupos según lo que hicieron entre una visita y otra:
| Grupo | Hombres |
|---|---|
| Siguieron usándolos | 35 |
| Los dejaron | 15 |
| Ya los habían dejado y siguieron sin usarlos | 14 |
| Los habían dejado y recayeron | 6 |
Qué encontraron
Se miraron sobre todo dos cifras del ventrículo izquierdo. La IMVI (índice de masa del ventrículo izquierdo: el peso estimado del músculo del ventrículo dividido por la superficie corporal, en g/m²; si sube, el músculo se ha engrosado (hipertrofia)) y la FEVI (fracción de eyección del ventrículo izquierdo: el porcentaje de la sangre que el ventrículo expulsa en cada latido; por debajo del 50 % la contracción ya está reducida).
- Los que siguieron con los esteroides mantuvieron la hipertrofia (IMVI de 119 ± 30 g/m²), una FEVI reducida (48 ± 10 %) y una función diastólica (capacidad del ventrículo para relajarse y llenarse entre latido y latido; cuando el músculo está grueso y rígido, se llena peor) que empeoró.
- Los que los dejaron bajaron la IMVI en 21 g/m² y subieron la FEVI en 6 puntos. En la segunda visita sus valores eran parecidos a los de los controles: las diferencias que quedaban eran estadísticamente significativas, pero sin peso clínico.
- Entre los que siguieron, los que tomaban antihipertensivos mejoraron la FEVI en 5 ± 8 puntos, frente a una caída de 4 ± 8 puntos en los que no los tomaban.
Seguir con los esteroides se asoció a un ventrículo grueso que bombea peor; dejarlos se asoció a una recuperación hacia los valores de quien entrena sin ellos.
Cómo se compara con lo que ya se sabía
El mismo equipo había publicado en 2024 el corte inicial de esta cohorte. Ahí, los usuarios tenían más masa ventricular que los controles (106 ± 26 frente a 80 ± 15 g/m²) y peor FEVI (49 ± 7 frente a 59 ± 5 %), y alrededor de uno de cada diez tenía una FEVI de 40 % o menos, tanto entre los que seguían como entre los que ya los habían dejado. Esa foto sugería que el daño podía quedarse aunque se dejara la sustancia. El seguimiento matiza esa lectura: al menos en quienes los dejan entre una visita y otra, el corazón mejora.
Qué significa y qué no
- Es un estudio observacional: muestra asociación, no prueba que dejar los esteroides sea lo que hizo mejorar el corazón. Quien los deja puede cambiar también otras cosas (entrenamiento, tensión arterial, otros fármacos).
- Los grupos son pequeños: solo 15 hombres los dejaron y 6 recayeron. Lo del antihipertensivo sale de un subgrupo y no de un ensayo; es una pista, no una indicación.
- Volvió a la segunda visita algo menos de dos tercios de la cohorte inicial. Si los que no volvieron estaban peor o mejor, el resultado puede cambiar.
- Todos eran hombres que entrenaban fuerza en Noruega; no se sabe si vale igual para mujeres u otros patrones de consumo.
Fuentes del contexto
- Abdullah R, Bjørnebekk A, Hauger LE, et al. Severe biventricular cardiomyopathy in both current and former long-term users of anabolic-androgenic steroids. Eur J Prev Cardiol. 2024;31(5):599-608. PMID: 37992194.
- Abdullah R, Bjørnebekk A, Hauger LE, et al. Evaluating ECG criteria for diagnosing left ventricular hypertrophy in anabolic-androgenic steroid users. JACC Adv. 2026;5(2):102499. PMID: 41534381.
La fuente
El Médico Interactivo
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