ClínicaMedicina interna28 de sept de 2026
Cirugía no cardiaca: qué cambia en la valoración del corazón frente a la guía de 2014
La guía estadounidense de valoración cardiovascular antes de cirugía no cardiaca, que reemplaza a la de 2014, se publica con fecha de 2026. Suma la fragilidad y los péptidos natriuréticos al cálculo del riesgo, pide menos pruebas de rutina y ordena el manejo de anticoagulantes, betabloqueadores y troponina tras la cirugía.
Qué se publicó
Circulation publica, con fecha de 2026, la guía de las sociedades cardiológicas de Estados Unidos, la AHA (Asociación Americana del Corazón) y el ACC (Colegio Americano de Cardiología) para cuidar el corazón del adulto que va a cirugía no cardiaca. Declara que sustituye a la guía de 2014.
Un matiz: esta edición repite el comité, el resumen y la búsqueda de evidencia (agosto de 2022 a marzo de 2023) de la versión difundida en septiembre de 2024, y no fue posible confirmar que traiga cambios frente a ella. Lo claro es cuánto se mueve frente a 2014.
Antes de operar: estimar el riesgo sin pedir de más
- La urgencia va sin más pruebas; un síndrome coronario agudo, una arritmia inestable o una falla cardiaca descompensada frenan la cirugía programada.
- Con enfermedad cardiovascular conocida, es razonable usar una calculadora validada del riesgo de MACE (eventos cardiovasculares mayores: infarto, paro cardiaco o muerte cardiovascular) (clase 2a).
- Más allá de «¿sube dos pisos?», es razonable un cuestionario estructurado como el DASI (Índice de Actividad de Duke, cuestionario de actividades diarias que estima cuánto esfuerzo tolera la persona) (clase 2a).
- La fragilidad entra por primera vez: es útil medirla con una herramienta validada en mayores de 65 años que van a cirugía de riesgo elevado (clase 2a).
- Es razonable pedir BNP (péptido natriurético tipo B, hormona que liberan los ventrículos cuando se estiran por sobrecarga de presión o volumen) o NT-proBNP (fragmento inactivo que se corta al fabricar el BNP y dura más en sangre) antes de cirugía de riesgo elevado en quien tiene enfermedad cardiovascular, 65 años o más, o 45 o más con síntomas (clase 2a). Aún no hay un punto de corte validado.
- Nada de rutina: el ECG (electrocardiograma) no se pide al asintomático con cirugía de bajo riesgo, y la prueba de esfuerzo solo se considera con riesgo alto y capacidad funcional mala o desconocida (clase 2b).
Fármacos: qué cambia frente a 2014
| Tema | Guía de 2014 | Guía nueva |
|---|---|---|
| Betabloqueador de novo | Empezar al menos 1 día antes | Empezar al menos 7 días antes |
| Cirugía impostergable tras stent por enfermedad coronaria crónica | Esperar 6 meses | Puede considerarse a los 3 meses |
| Anticoagulantes orales | Sin recomendaciones formales | Pausa por tiempos según riesgo de trombosis y sangrado |
| Estatinas | Seguirlas si ya las toma | Además, iniciarlas si el riesgo cardiovascular lo indica |
- Los inhibidores de SGLT2 (cotransportador de sodio y glucosa del riñón; al bloquearlo se pierde glucosa por la orina) se suspenden 3 a 4 días antes (clase 1). Con ayuno y estrés baja la insulina, el cuerpo quema grasa y fabrica cetonas mientras la glucosa luce casi normal: una cetoacidosis que la glucometría no delata.
- Al suspender un anticoagulante oral, en general no se hace [[puente|heparina de acción corta que cubre los días sin anticoagulante oral]] (clase 3): se reserva para quien toma warfarina y tiene alto riesgo trombótico (clase 2a).
Después de operar: buscar la lesión silenciosa
Con enfermedad o factores de riesgo cardiovascular puede considerarse medir troponina a las 24-48 horas (clase 2b); en 2014 solo se pedía ante síntomas de isquemia. El objetivo es encontrar la MINS (lesión miocárdica tras cirugía no cardiaca: troponina que sube por isquemia en los días siguientes, casi siempre sin dolor porque el paciente está con analgesia). Quien la presenta necesita seguimiento y tratamiento antitrombótico (clase 1).
Qué significa y qué no
Las pruebas preoperatorias solo se piden si su resultado va a cambiar lo que haces. Medir BNP afina el riesgo, pero no se ha demostrado que mejore desenlaces. Dos puntos ya envejecen: datos posteriores sugieren que los agonistas de GLP-1 (péptido similar al glucagón tipo 1, cuyo fármaco análogo retrasa el vaciamiento del estómago) pueden seguir en quien no tiene riesgo alto de aspiración, y que la cetoacidosis por SGLT2 en cirugía urgente es menos frecuente de lo temido.
Fuentes del contexto
- Kothari P, Vanneman MW, Choi C, Diehl R, Fielding-Singh V. Highlights from the American College of Cardiology and American Heart Association 2024 Guideline for Perioperative Cardiovascular Management for Noncardiac Surgery. J Cardiothorac Vasc Anesth. 2025;39(9):2408-20. https://doi.org/10.1053/j.jvca.2025.05.014
- Thompson A, Fleischmann KE, Smilowitz NR, et al. 2024 AHA/ACC/ACS/ASNC/HRS/SCA/SCCT/SCMR/SVM Guideline for Perioperative Cardiovascular Management for Noncardiac Surgery. Circulation. 2024;150(19):e351-e442. https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001285
- Cohn SL. 2024 ACC/AHA guideline on perioperative cardiovascular management before noncardiac surgery: what's new? Cleve Clin J Med. 2025;92(4):213-9. https://doi.org/10.3949/ccjm.92a.24125
La fuente
PubMed · guías nuevas
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