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AZUMIND

InvestigaciónParasitología16 de oct de 2026

Chagas en Colombia: casi la mitad de los diagnosticados que debían tratarse seguía sin tratamiento en 2022

Un estudio con registros oficiales estima que la brecha terapéutica de la infección por Trypanosoma cruzi en Colombia bajó de 77,5 % en 2012 a 48,1 % en 2022. La mejora se concentró desde 2014, se estancó desde 2019 y es muy desigual entre departamentos.

Qué se hizo

Un equipo de la iniciativa DNDi (Drugs for Neglected Diseases initiative, organización sin ánimo de lucro que desarrolla tratamientos para enfermedades olvidadas) y del Ministerio de Salud de Colombia estimó cuántas personas con infección confirmada por Trypanosoma cruzi, el parásito de la enfermedad de Chagas, se quedaron sin el tratamiento antiparasitario que les correspondía entre 2012 y 2022. Es un estudio descriptivo, retrospectivo, con registros oficiales: los casos notificados al SIVIGILA (Sistema Nacional de Vigilancia en Salud Pública de Colombia, donde se reportan los casos de enfermedades de notificación) y los inicios de tratamiento que llevan los programas departamentales de enfermedades transmitidas por vectores. No siguió a pacientes uno por uno.

La medida central es la brecha terapéutica (porcentaje de personas que necesitan un tratamiento y no lo reciben; aquí se calcula como (casos con indicación − tratamientos iniciados) ÷ casos con indicación × 100). No todo infectado debe tratarse: en el adulto con daño de órgano ya establecido, sobre todo cardíaco, no se aconseja el antiparasitario. Por eso los autores plantearon dos escenarios:

  • Escenario A: tiene indicación el 70 % de los confirmados, porque cerca del 30 % de los crónicos ya tiene daño de órgano. Es el que sigue las guías de la OPS.
  • Escenario B: indicación más amplia, el 85 %, que suma a quienes tienen una cardiopatía leve, sin síntomas o con síntomas leves ante la actividad habitual.

La brecha se calculó de forma acumulada, año tras año, porque muchos pacientes empiezan el tratamiento uno o más años después del diagnóstico. El año 2020 quedó fuera: la pandemia de COVID-19 interrumpió los registros.

Qué encontraron

Entre 2012 y 2022 se confirmaron 4920 casos de infección y 1781 personas iniciaron tratamiento antiparasitario. Los casos notificados bajaron, de 786 en 2012 a 260 en 2019, mientras que los tratamientos subieron, hasta 331 en 2019.

AñoBrecha, escenario ABrecha, escenario B
201277,5 %81,3 %
201481,0 %84,2 %
201766,8 %72,3 %
201950,6 %58,8 %
202248,1 %56,7 %
  • En el escenario A, la brecha pasó de 77,5 % en 2012 a 48,1 % en 2022: una caída relativa del 38 %, es decir, unos 29 puntos porcentuales.
  • No bajó de forma pareja. Entre 2012 y 2014 subió un poco; desde 2014 cayó de manera sostenida, y ese descenso sí fue estadísticamente significativo. El mayor salto fue entre 2018 y 2019.
  • Desde 2019 la brecha casi no se movió: 50,6 % en 2019 frente a 48,1 % en 2022.
  • Con el escenario B, la brecha siempre es mayor: 56,7 % en 2022.

Por departamentos, el cuadro es muy desigual, y solo 9 de los 32 tenían datos suficientes para el cálculo. Boyacá bajó de 80,7 % a 8,4 %, y Bogotá llegó a 11,5 % en 2022. En Arauca la brecha seguía en 85,1 % al final del periodo, y en Cesar, tras bajar hasta 2017, volvió a crecer. En 19 departamentos no había ningún registro de inicio de tratamiento.

Cómo se compara con lo que ya se sabía

En 2017 se estimaba que solo el 1,2 % de la población en riesgo de Chagas en Colombia había sido tamizada y que apenas el 0,4 % de quienes necesitaban tratamiento lo recibía. Desde entonces, el Ministerio puso en marcha la RIAS (Ruta Integral de Atención en Salud, el protocolo que fija qué debe recibir un paciente en cada paso, desde la sospecha hasta el tratamiento) para Chagas, un algoritmo diagnóstico más sencillo basado en ELISA (prueba de laboratorio que detecta en la sangre anticuerpos contra el parásito mediante una reacción que cambia de color) (2017) y, desde 2019, el tamizaje de Chagas en el embarazo. Los autores sugieren que esas medidas se asocian a la caída de la brecha, pero el diseño no permite afirmar que la causaron.

Si la tendencia de 2012 a 2022 siguiera igual, una proyección lineal lleva la brecha a alrededor del 13 % en 2030 en el escenario A, y a cerca del 28 % en el B. Es un cálculo hacia delante, no un resultado.

Qué significa y qué no

Colombia trata hoy a muchos más pacientes con Chagas que hace una década, pero casi la mitad de quienes deberían recibir el antiparasitario todavía no lo recibe.

  • Es la primera estimación de esta brecha en el país, con datos agregados de registros oficiales, no de pacientes seguidos.
  • Mide solo a los ya diagnosticados. Quien nunca fue tamizado no entra en la cuenta, así que la brecha real de atención es mayor.
  • Durante el periodo estudiado no era obligatorio notificar la infección crónica en hombres adultos no indígenas, y en algunos departamentos se registraron más tratamientos que casos. Las cifras deben leerse con prudencia.
  • Los datos de 2021 y 2022 pueden reflejar un sistema de salud todavía golpeado por la pandemia.

La fuente

PubMed · Colombia

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Esta nota se redactó con ayuda de inteligencia artificial a partir de la fuente, y se revisó antes de publicarla.