ClínicaPediatría06 de oct de 2026
Canadá avala ordeñar el cordón umbilical en recién nacidos de 35 semanas o más que no responden al nacer
Una actualización de los obstetras canadienses propone considerar el ordeñe del cordón sin cortarlo en bebés de 35 semanas o más que siguen sin reaccionar tras 15 segundos de espera y estimulación. Puede reducir la encefalopatía por falta de oxígeno y la necesidad de reanimación, sin más efectos adversos.
Qué cambia
La Sociedad de Obstetras y Ginecólogos de Canadá publica una actualización técnica sobre un gesto que dura segundos: el ordeñe del cordón íntegro (exprimir el cordón umbilical con los dedos, varias veces, desde la placenta hacia el bebé y sin pinzarlo todavía; empuja hacia el recién nacido la sangre que queda en la placenta y el cordón). Va dirigida a quien atiende partos: obstetras, médicos de familia, enfermeras y matronas.
La recomendación es concreta. Si un bebé de 35 semanas o más nace no vigoroso (sin buen tono, pálido o sin respirar en los primeros segundos tras nacer) y, tras 15 segundos de pinzamiento diferido (esperar antes de cortar el cordón para que la sangre de la placenta siga pasando al bebé) y estimulación táctil manteniéndolo caliente, sigue sin reaccionar, se puede considerar ordeñar el cordón antes de cortarlo. El objetivo: menos encefalopatía hipóxico-isquémica (daño cerebral por falta de oxígeno y de flujo de sangre alrededor del parto; en sus formas moderada y grave deja secuelas y puede matar) y menos necesidad de apoyo cardiorrespiratorio.
Por qué tendría sentido
Al nacer, una parte de la sangre del bebé todavía está en la placenta. Esperar a pinzar permite esa transfusión placentaria (paso de sangre de la placenta al recién nacido mientras el cordón sigue intacto; aumenta el volumen de sangre, la hemoglobina y el retorno al corazón). El problema es que al bebé que no respira se le suele cortar el cordón enseguida para llevarlo a reanimar, y pierde esa sangre.
El ordeñe consigue algo parecido en pocos segundos. En un subestudio con ecocardiografía, los bebés ordeñados tenían más gasto cardiaco y más flujo hacia el cerebro y los pulmones que los de pinzamiento inmediato. Más sangre que llega al corazón significa más sangre que este puede bombear, justo cuando hay que arrancar la circulación pulmonar.
La evidencia detrás
La guía revisó la literatura publicada entre 2020 y mayo de 2026 y calificó las recomendaciones con el sistema GRADE (método internacional que puntúa la calidad de la evidencia y la fuerza de cada recomendación). Advierte que es un resumen de la evidencia, no una revisión sistemática formal. El pilar es el ensayo MINVI (ensayo «ordeñe en bebés no vigorosos»: 10 hospitales de Estados Unidos, Canadá y Polonia que se turnaron entre ordeñar y pinzar de inmediato), con 1730 recién nacidos de 35 a 42 semanas:
| Resultado | Ordeñe | Pinzamiento inmediato |
|---|---|---|
| Apoyo cardiorrespiratorio en sala de partos | 61 % | 71 % |
| Encefalopatía moderada o grave | 1 % | 3 % |
| Hipotermia terapéutica | 3 % | 4 % |
| Ingreso a cuidados intensivos neonatales | 23 % | 28 % (diferencia no significativa) |
Los ordeñados tuvieron además algo más de hemoglobina, sin diferencias en fototerapia ni en muertes. A los 2 años, el desarrollo medido con cuestionarios fue igual en ambos grupos.
Qué no dice
La recomendación vale solo para bebés de 35 semanas o más: en prematuros extremos, ordeñar el cordón se asoció a más hemorragia cerebral.
En un ensayo con prematuros de 23 a 31 semanas, que se detuvo antes de tiempo por seguridad, la hemorragia intraventricular (sangrado dentro de los ventrículos cerebrales, frecuente en el prematuro porque los vasos de su cerebro inmaduro se rompen con los cambios bruscos de presión) grave fue del 22 % con ordeñe frente al 6 % con pinzamiento diferido en los nacidos de 23 a 27 semanas.
Fuentes del contexto
- Katheria AC, Clark E, Yoder B, et al. Umbilical cord milking in nonvigorous infants: a cluster-randomized crossover trial. Am J Obstet Gynecol. 2023;228(2):217.e1-217.e14. doi:10.1016/j.ajog.2022.08.015
- Katheria AC, El Ghormli L, Clark E, et al. Two-year outcomes of umbilical cord milking in nonvigorous infants: a secondary analysis of the MINVI randomized clinical trial. JAMA Netw Open. 2024;7(7):e2416870. doi:10.1001/jamanetworkopen.2024.16870
- Katheria A, Mercer J, Poeltler D, et al. Hemodynamic changes with umbilical cord milking in nonvigorous newborns: a randomized cluster cross-over trial. J Pediatr. 2023;257:113383. doi:10.1016/j.jpeds.2023.03.001
- Katheria A, Reister F, Essers J, et al. Association of umbilical cord milking vs delayed umbilical cord clamping with death or severe intraventricular hemorrhage among preterm infants. JAMA. 2019;322(19):1877-1886. doi:10.1001/jama.2019.16004
- Yogeshkumar S, Vernekar SS, Dhaded SM, et al. CORDMILK: umbilical cord milking versus early cord clamping in neonates who are non-vigorous at birth—study protocol of a multi-center, cluster-randomized, crossover-controlled trial. Trials. 2025;26(1):509. doi:10.1186/s13063-025-09197-8
La fuente
PubMed · guías nuevas
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