InvestigaciónFisiología05 de oct de 2026
Caminar 20 minutos activa el intestino casi al instante, aunque el efecto dura poco
En 21 adultos jóvenes sanos, una caminata suave de 20 minutos duplicó la intensidad de los ruidos intestinales en el primer o segundo minuto después de parar. El efecto desapareció a los pocos minutos y no se probó en personas con estreñimiento.
Qué se hizo
Un equipo de la Universidad de Salud Fujita, en Japón, quiso ver qué le pasa al intestino justo después de caminar. Reclutó a 21 adultos sanos (edad media de 21 años, 11 mujeres) y los puso a andar 20 minutos en una cinta, a un paso cómodo (el 70 % de su velocidad habitual en el suelo, calculada para rondar los 3.000 pasos).
Para medir el movimiento intestinal sin tubos ni resonancias, usaron los ruidos intestinales (sonidos que produce el gas y el líquido al ser empujados por las contracciones del intestino; en la exploración clínica se oyen con el fonendoscopio y, cuanto más se mueve el intestino, más suenan). Un estetoscopio electrónico sujeto al abdomen los grabó con la persona tumbada: un minuto en reposo antes de caminar y luego durante 15 minutos después. Todo se hizo al menos 2 horas después de comer, para que la comida no enturbiara el resultado.
Es un estudio antes y después (cada persona se compara consigo misma antes y después de la intervención, sin un grupo control que no camine), publicado en Scientific Reports.
Qué encontraron
Con los sonidos calcularon tres índices: cuánta energía sonora hubo en cada minuto (la suma de la amplitud de la señal), qué porcentaje del minuto hubo ruido y cuántos ruidos distintos se contaron.
| Índice | En reposo | 1-2 min después de caminar |
|---|---|---|
| Energía sonora (mediana, milivoltios por minuto) | 32,8 | 66,6 |
| Tiempo con ruido (mediana) | 5,3 % | 19,3 % |
| Número de ruidos por minuto (media) | 41,6 | 55,8 |
- Los tres índices subieron de forma significativa entre el primer y el segundo minuto tras terminar la caminata: la energía sonora se duplicó y el tiempo con ruido casi se cuadruplicó.
- El efecto fue breve: desde los 2-3 minutos en adelante los valores volvieron a los de reposo.
- Nadie abandonó el estudio y no hubo efectos adversos.
Por qué el intestino se movería al caminar
Los autores proponen dos explicaciones, que no midieron directamente:
- El sistema nervioso autónomo. Durante el ejercicio manda el simpático, que frena el intestino; al parar, el nervio vago (principal nervio parasimpático; al terminar el ejercicio recupera el mando, baja la frecuencia cardiaca y, a la vez, estimula al intestino) vuelve a tomar el control. Ese rebote actuaría sobre el sistema nervioso entérico (red de neuronas metida en la pared del tubo digestivo que coordina por sí sola sus contracciones; el sistema autónomo no la manda, solo la acelera o la frena).
- El traqueteo del paso. Al andar, el centro de gravedad sube y baja unos 2 cm y se balancea unos 4-5 cm a cada lado. Esa vibración podría activar reflejos locales del colon, como se ha propuesto para la terapia de vibración corporal en el estreñimiento.
Qué significa y qué no
Caminar 20 minutos activa el intestino en cuestión de un minuto, pero el efecto se apaga en otros dos o tres: la idea es que lo útil sería repetirlo a diario, no un paseo aislado.
Lo que el estudio no demuestra:
- No se probó en personas con estreñimiento. Eran jóvenes sanos; en un intestino lento la respuesta podría ser menor.
- Es pequeño y sin grupo control. Con 21 personas y sin un grupo que se quedara quieto, no se puede separar del todo el efecto de caminar del de cambiar de postura: pasar de tumbado a de pie y volver a tumbarse también mueve el abdomen y el sistema autónomo.
- Mide algo indirecto. Los ruidos se transmiten por todo el abdomen y no dicen qué tramo se mueve.
- No mide deposiciones ni síntomas. Que el intestino suene más durante dos minutos no equivale a aliviar el estreñimiento; eso tendrían que probarlo ensayos con pacientes.
Fuentes del contexto
- Katagiri K, Koyama S, Takeda K, Yamada K, Tan K, Kondo H, et al. Immediate effect of physical activity on gut motility in healthy adults. Sci Rep. 2025;15(1):33423. https://doi.org/10.1038/s41598-025-18860-8
La fuente
ScienceDaily
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