InvestigaciónPediatría14 de oct de 2026
Actividad física en adolescentes con obesidad: baja un poco el peso y la cintura, con evidencia débil
Una revisión Cochrane de 30 ensayos (1508 adolescentes de 10 a 17 años) encuentra que cualquier actividad física, frente a no hacer nada, podría bajar unos 1,9 kg de peso, 2,9 cm de cintura y 3 puntos de grasa corporal. La certeza es baja: todos los estudios tenían alto riesgo de sesgo y ninguno midió daños.
Qué se hizo
Una revisión Cochrane (síntesis sistemática de todos los ensayos sobre una pregunta, con métodos fijados de antemano y una valoración formal de qué tan confiable es el conjunto) encargada y financiada por la OMS reunió los ECA (ensayos clínicos aleatorizados) que probaron actividad física durante al menos 12 semanas en adolescentes de 10 a 19 años con obesidad. El equipo de autores lo encabezan investigadores de universidades de Bogotá y Medellín.
- 30 estudios, 1508 participantes, de 15 países, publicados entre 2012 y 2023. Las edades reales fueron de 10 a 17 años.
- Valía cualquier tipo, frecuencia o intensidad: aeróbico, de fuerza, combinado, por intervalos.
- La comparación principal fue actividad física frente a ninguna intervención. También se compararon tipos de ejercicio entre sí.
- Todos los estudios tenían [[alto riesgo de sesgo|fallos de diseño, como no ocultar a qué grupo iba cada participante o perder a muchos en el seguimiento, que pueden inflar o torcer el efecto medido]].
Qué encontraron
Frente a no hacer nada, la actividad física podría bajar un poco tres medidas, con certeza baja (en la escala GRADE (sistema que gradúa cuánto confiar en un resultado: alta, moderada, baja o muy baja), significa que el efecto real puede ser bastante distinto del estimado). Las cifras son diferencias de medias (cuánto se separa, en promedio, el grupo que hizo ejercicio del grupo control al final del estudio):
| Medida | Diferencia frente a no hacer nada | Estudios (participantes) | Certeza |
|---|---|---|---|
| Peso corporal | −1,88 kg | 17 (749) | Baja |
| Circunferencia de cintura | −2,88 cm | 10 (476) | Baja |
| Grasa corporal | −2,96 puntos porcentuales | 9 (313) | Baja |
| IMC | −1,38 kg/m² | 16 (537) | Muy baja |
| Puntuación z del IMC | +0,01 (sin diferencia) | 6 (250) | Muy baja |
| Glucosa | −0,29 mmol/L | 7 (299) | Muy baja |
| Resistencia a la insulina | −0,99 | 6 (256) | Muy baja |
Para leer la tabla: el IMC (índice de masa corporal, el peso en kilos dividido entre la talla en metros al cuadrado) en un adolescente cambia solo con crecer, por eso se usa la puntuación z del IMC (cuántas desviaciones estándar se aleja el IMC del chico del promedio de su edad y sexo; descuenta el efecto del crecimiento). Que el IMC bajara y la puntuación z no se moviera muestra lo inestables que son estos datos. La resistencia a la insulina (estado en el que músculo, hígado y grasa responden menos a la insulina, de modo que el páncreas tiene que fabricar más para mantener la glucosa normal; es el paso previo a la diabetes tipo 2) mejoró en promedio, pero con certeza muy baja.
- Un solo estudio, de 56 chicos, midió el bienestar mental: mejoraron la autoeficacia y la autoestima.
- Ningún estudio de la comparación principal midió efectos adversos, calidad de vida, mortalidad ni si la obesidad persistía en la edad adulta.
- Comparar un ejercicio con otro (por ejemplo, intervalos de alta intensidad frente a ejercicio continuo moderado) dio evidencia de certeza muy baja: no se sabe cuál es mejor.
Por qué la evidencia es tan floja
- Estudios pequeños: unos 50 participantes por ensayo en promedio, con resultados imprecisos y señales de que los estudios pequeños exageran el efecto.
- [[Heterogeneidad|diferencia entre los resultados de los estudios mayor de la esperable por azar; indica que medían cosas distintas o en poblaciones distintas]]: cada ensayo usaba un ejercicio, una intensidad y una duración diferentes.
- Ninguno incluyó adolescentes con discapacidad, y casi ninguno contaba el contexto (escuela, familia, barrio).
Cómo encaja con lo demás
Esta revisión forma parte de una serie que la OMS encargó para su guía sobre obesidad infantil. La revisión hermana en niños de hasta 9 años encontró apenas 4 estudios (517 niños), todos con evidencia de certeza muy baja. Otra revisión de la serie, sobre fármacos en niños y adolescentes (37 ensayos, 4218 participantes), halló con certeza baja una bajada de unos 5,5 kg frente a placebo; la mayoría de esos ensayos fueron solo en adolescentes.
Qué significa y qué no
Moverse probablemente ayuda un poco a un adolescente con obesidad a bajar peso, cintura y grasa, pero la evidencia es baja y aún no dice qué ejercicio, cuánto ni durante cuánto tiempo.
No significa que el ejercicio no sirva: significa que los estudios hechos hasta ahora son pequeños y con fallos, y que estudios mejores probablemente cambiarán estas cifras.
Fuentes del contexto
- Loaiza-Betancur AF, Iglesias Gonzalez LE, Chavez Guapo N, Escobar Liquitay CM, Bidonde J. Physical activity for the management of obesity in children up to the age of 9 years. Cochrane Database Syst Rev. 2026;7(7):CD015988. https://doi.org/10.1002/14651858.CD015988
- Gerardi C, Allocati E, Prutsky G, et al. Pharmacological interventions for the treatment of obesity in children and adolescents. Cochrane Database Syst Rev. 2026;5(5):CD015986. https://doi.org/10.1002/14651858.CD015986
La fuente
Cochrane (en español)
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